elscouting.es

Plataforma de análisis de futbolistas

La Liga Primera División

Carlos Fernández, el talento y el gol

Si desgranamos los diferentes tipos de delanteros que existen, podemos encontrarnos con varios. Por una parte están los llamados nueves puros, de área, siempre pendientes de cualquier posibilidad de remate y de bajar balones al raso. A su lado tenemos a los atacantes con más movilidad, quizás no tan duchos en el arte de la finalización, pero que ofrecen electricidad y un sinfín de posibilidades a sus compañeros. Son diferentes estilos de buscar el gol. Sin embargo, existe una variante que tan solo practican unos pocos: la mezcla perfecta entre lo mejor de un nueve puro y lo mejor de un atacante más hábil con el balón. Carlos Fernández es uno de ellos.


Trayectoria


Carlos Fernández Luna nació en Castilleja de Guzmán, municipio situado en la provincia de Sevilla, y a los 17 años ya se convirtió en uno de los futbolistas más importantes del Sevilla Atlético. En el filial de los de Nervión, por entonces en 2ºB, anotó 8 goles en 28 encuentros (26 de ellos como titular). Aquel curso 13/14 también le sirvió para debutar con el primer equipo, dirigido por Unai Emery, disfrutando de un total de 240 minutos de juego distribuidos en 5 partidos de Liga y Copa. No fue un mal año. Por si fuera poco, se convirtió en un habitual del combinado español sub-19.

Durante la temporada 14/15 aumentó más si cabe su protagonismo en el Sevilla Atlético, todavía en la categoría de bronce, pero a costa de disputar unos escasos 8 minutos de juego con los «mayores». Su registro goleador bajó a 5 dianas, aunque repuntó de forma destacada un año después. Protagonizó 15 tantos que ayudaron al filial sevillista a ascender a Segunda División.

Parecía un punto de inflexión en la carrera de Carlos, pero finalmente lo fue por otro motivo. Octubre de 2016 llegó con una lesión de ligamento cruzado anterior, que le mantuvo varios meses alejado de los campos. En cuestión de semanas, el de Castilleja de Guzmán había pasado de lo más alto (debutar como goleador con el Sevilla) a la casilla de salida.

En octubre de 2016, con 20 años, Carlos Fernández sufrió una rotura de cruzado que detuvo en seco su progresión

Tras un 2018 y un 2019 de nuevo a caballo entre el primer y el segundo equipo, con debut con la sub-21 incluido, el club hispalense y Carlos tomaron la decisión de materializar una cesión al Deportivo de La Coruña. A pesar de las múltiples lesiones musculares que sufrió, el delantero consiguió ser uno de los jugadores más determinantes en el intento del Dépor por regresar a Primera División. Logró 10 goles en 29 partidos, muchos de ellos muy importantes. Probablemente habría continuado en el club coruñés en caso de ascenso, pero su gran rendimiento le trajo una merecida oportunidad en la máxima. Se la dio el Granada, recién regresado a Primera. Otro préstamo en el que está demostrando su valía a base de goles y talento.

Sea como sea, el curso 19/20 ha significado para Carlos Fernández su consagración como un futbolista capaz de hacer carrera en Primera. Y, por qué no, en la delantera de un Sevilla que todavía acusa la venta de Ben Yedder.


Habilidades técnicas


Hablamos de un futbolista zurdo, con un trato de pelota que supera la media de cualquier delantero. Una vez la recibe puede lograr casi cualquier cosa: un regate frenético, un pase difícil de ver, un disparo peligroso… Su pierna izquierda es el origen de multitud de buenas acciones, que benefician al equipo tanto a la hora de anotar goles como de fabricarlos.

Como ya se mencionó, reúne cualidades de los diferentes tipos de delanteros que hay. Cuenta con un buen remate al primer toque en cualquiera de sus variantes, sea con la cabeza o con el pie. Por otra parte, si hubiera que sacar a la palestra algún defecto, sería el de su pierna diestra. Aún así, no es precisamente de suspenso. De hecho, con los colores del Granada ha protagonizado algún gol de gran factura gracias a ella.


Aptitudes físicas


Carlos es un jugador espigado y no demasiado corpulento, pero no le impide desenvolverse bien en los duelos cuerpo cuerpo. De todas maneras, al hablar del apartado físico de este chico es necesario poner en la mesa los problemas que suele tener con las lesiones. Un aspecto que, sin duda alguna, ha ralentizado su progresión en el último lustro de fútbol.

Es un jugador con grandes condiciones, pero propenso a lesionarse

A finales de 2016 ya se encontró con la dura prueba que supone recuperarse del ligamento cruzado, y una vez superada también debió enfrentarse con varios problemas musculares, de tobillo y de menisco. A sus 23 años, Carlos Fernández se ha pasado prácticamente la mitad de su corta carrera futbolística en el dique seco. Es, sin duda, el gran punto negativo que ha lastrado la trayectoria del ariete.


Características tácticas


El sevillano es delantero centro, pero su gran talento con la pelota le permite unas posibilidades mucho mayores a las de cualquier nueve estático. Fernández es un futbolista ideal para cualquier equipo, que aporta tanto dentro del área como en zonas alejadas de ella: ayuda a la hora de bajar o prolongar balones aéreos, se asocia de forma óptima con sus compañeros… Es inteligente, y sabe en todo momento lo que pasa en el terreno de juego. Esto le permite, además, elegir la posición adecuada a la hora de finalizar una jugada.

A ello hay que sumarle que tampoco le supone ningún problema jugar junto a otro delantero. Todo lo contrario, y para muestra aquel dúo letal que formó junto a Quique González en el Deportivo. Ambos eran goleadores y asistentes del otro, formando una asociación que llevó a ambos futbolistas a Primera División.


Evolución


Carlos Fernández llegará a lo que se proponga, pero también a lo que le permitan las lesiones. Es un futbolista que, a pesar de su corta edad, ya ha experimentado la peor cara de este deporte. Las numerosas dolencias que ha sufrido en los últimos años han cortado una curva de progreso que hace pocos cursos era aún mayor a la actual, pero siempre ha sabido sobreponerse a las dificultades. Estos obstáculos le han otorgado una madurez inusual en los jugadores de su generación, que le convierte en un gran activo dentro del campo y fuera de él.

Si su fortuna en este aspecto cambia, pocas dudas hay de que en un futuro logrará alzarse como el delantero centro titular del Sevilla. Sus respectivos rendimientos en A Coruña y Granada son un aval suficiente como para lograr, como mínimo, una oportunidad en el primer equipo de los andaluces. Sería, además, una gran noticia para el club hispalense. Desde la marcha de Wissam Ben Yedder, los de Julen Lopetegui no han vuelto a contar con un goleador de garantías. La posible solución, una vez acabe su actual cesión, está en casa y responde al nombre de Carlos.


Informe individual


DEJA UNA RESPUESTA