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La Liga Primera División

Edgar González, el equilibrio verdiblanco

Corría la jornada 14 y el Real Betis ocupaba el decimoséptimo puesto de la tabla en La Liga. Ningún equipo había recibido más goles que los verdiblancos y, entonces, Rubi apostó por Edgar González en una posición inédita para él. El joven central fue el elegido para ocupar el puesto de pivote defensivo tras una reconversión acelerada. A pesar de ello, Edgar respondió con creces. Ahora, tras su temporada de estreno definitivo en el fútbol profesional, afrontará otra con más regularidad como cedido en el Real Oviedo.


Trayectoria


Natural de Sant Joan Despí, Edgar González (1997) se formó simultáneamente en las categorías inferiores del Cornellá y del RCD Espanyol. Fue criado en una familia futbolera, pues su padre, Lluís González, defendió la camiseta perica en la década de los noventa durante cinco temporadas, entre otros equipos.

En el verano de 2018, el Real Betis se hizo con los servicios del joven defensor para continuar su proyección con el filial verdiblanco. Edgar ha disputado más de una treintena de partidos con el Betis Deportivo en el grupo X de Tercera División. Todos ellos ejerciendo como central, pues como ha confesado recientemente en una entrevista para Diario de Sevilla, jamás jugó de pivote, posición con la que ha debutado en La Liga con el Real Betis Balompié durante la temporada 19/20. No obstante, fue Quique Setién quien dio la alternativa al futbolista catalán en el año 2018 ante el Racing de Santander, en la Copa del Rey.

La baja de larga duración de William Carvalho, el bajón de Javi García y la falta de efectivos provocaron que Rubi apostase por Edgar como pivote ante el Valencia. Tras su debut, con victoria bética, Edgar González ya ha sumado una cantidad considerable de participaciones con el primer equipo. Una vez terminada la temporada, el Betis decidió cederle al Real Oviedo.


Habilidades técnicas


Edgar González cumple esa máxima de que, a veces, lo más difícil resulta hacer lo sencillo. Su buen trato de balón fue uno de los principales argumentos de Rubi para apostar por el joven central en esa posición de pivote híbrido, a analizar posteriormente. Edgar evita riesgos en la fase de inicio de la jugada, tiende a posicionarse detrás del balón siempre bien perfilado y busca al hombre libre. Rara vez prueba el desplazamiento largo, pues no es su fuerte, pero tiene facilidad para superar líneas de presión con el pase.

Edgar supera líneas de presión

Edgar es clave en el balance defensivo del equipo. Sus labores en ese sentido, destacando su papel relevante en las ayudas en ambos costados, facilitan la vida de interiores como Sergio Canales, quien gracias a su presencia puede descolgarse más en ataque. No obstante, no es un jugador que destaque por su capacidad de robo.

Uno de sus puntos fuertes es el duelo aéreo, ya que su imponente 1,93 es difícil de superar por alto, aportando solidez en la defensa de centros laterales. Su físico podría ser un inconveniente a la hora de realizar las coberturas, pues no es un futbolista que destaque por su rapidez, pero lo contrarresta con su magnífica lectura del tiempo y espacio para anticiparse a sus adversarios. Es un jugador meramente posicional. Sin embargo, sufre con los balones a la espalda.

En cuanto a lo mental, Edgar va sobrado de personalidad. Pocos jóvenes son capaces de debutar en La Liga en una posición en la que nunca han jugado y pese a ello, cumplir con creces. Sabe temporizar y medir sus acciones tras recibir una amonestación, algo que habla de su madurez en el terreno de juego. Sin embargo, y pese a que rara vez se complica, a veces sufre desconexiones que le llevan a pérdidas en zonas de riesgo.


Aptitudes físicas


Edgar es un recién llegado a la élite, y como tal, los partidos aún se le hacen un poco largos. El joven canterano aún debe aprender a gestionar los esfuerzos para no quedarse sin gasolina antes de tiempo. Es un futbolista que llama la atención al verlo por su envergadura, la cual potencia en los duelos individuales. Esto también tiene sus aspectos negativos, pues sufre al girarse.

El equilibrio del Real Betis pasa por su capacidad para abarcar campo, brindando apoyos en ambos laterales, lo que hace que su mapa de acción sea muy destacable.


Características tácticas


Edgar González no era un pivote al uso en el Betis de Rubi. El futbolista catalán permuta entre la posición de tercer central y pivote según lo que necesite el equipo. Entendiéndose que en fase defensiva actuará en la primera posición mencionada y en fase ofensiva en la segunda.

Cuando se mete entre centrales, como líbero, Edgar es fundamental en el inicio de la jugada. La amplitud de los zagueros permite lanzar a los laterales a campo rival, permitiendo a los jugadores de banda crear superioridad por dentro, donde más daño hace el Real Betis. Con Edgar entre centrales, Rubi conseguía crear superioridad en situaciones de ataque adversas.

Líbero lanza late

Si Edgar pasaba al pivote, un intercambio de posición que ocurre constantemente durante el encuentro, el Real Betis pasaba al 1-4-1-4-1. En este sistema, Edgar potencia el rendimiento de los interiores permitiéndoles escalonarse a diferentes alturas. Sergio Canales goza de mayor libertad para crear, adelantarse y pisar más el área rival, algo que se había echado de menos del cántabro al inicio de la temporada.

Lo mismo ocurre con Carles Aleñá. No es casualidad tampoco que las actuaciones de Andrés Guardado hayan mejorado con la participación de Edgar en el pivote. Con el mexicano más descolgado, puede liderar una presión alta con la que consigue forzar pérdidas en zonas peligrosas.

Por tanto, si hubiera que catalogar a Edgar González en este Real Betis, sería como ese hombre clave en el equilibrio defensa-ataque del equipo. Ese tipo de futbolista que realiza el trabajo que rara vez se suele ver, el puramente posicional, pero con el que todo cobra sentido.


Evolución


Desde su primer partido en La Liga contra el Valencia, Edgar González no ha parado de crecer. Cada vez se encuentra más cómodo en una posición que hasta hace poco era inédita para él y su peso en el equipo va aumentando. El joven catalán ha sido una de las grandes noticias positivas de una temporada agridulce para los verdiblancos. De hecho, el Betis ya se ha encargado de renovarle hasta el año 2023 antes de cederle al Real Oviedo para que continúe su progresión.

En Heliópolis saben cómo pulir a jóvenes talentos, como ya hicieran con Fabián Ruiz, por lo que todo apunta a que Edgar González seguirá creciendo para triunfar el Benito Villamarín.


Informe individual


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