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La Liga Primera División

Edu Expósito, el crecimiento constante

No es hecho baladí la increíble maduración como futbolista de Edu Expósito (Barcelona, 1996), un chico que en cuatro años ha pasado de jugar en Tercera a ser uno de los jóvenes más destacados de Primera División. Antes de llegar a la máxima, este centrocampista venido de Cataluña probó en sus carnes las dificultades de las tres categorías anteriores: el mencionado grupo gallego de Tercera, la Segunda B y la Segunda División. Su paso por todas ellas cuenta con dos factores comunes, como son la capacidad para destacar y el crecimiento imparable. Actualmente, tras varias temporadas en el Deportivo y su filial, Expósito es un importante jugador del Eibar de José Luis Mendilibar.


Trayectoria


La trayectoria de Edu Expósito en el último lustro es una perfecta línea ascendente, con un punto álgido antes del comienzo del curso 14/15. Fue en ese momento cuando apareció en escena el Club de Fútbol Damm, una academia dedicada exclusivamente al fútbol base que optó por incluir al catalán en su equipo juvenil. Tan solo un año después llegó una de las grandes oportunidades de la carrera de Expósito: unirse al equipo filial del Deportivo de La Coruña junto a Lucas Viña, su compañero en el Juvenil A del CF Damm. El Fabril, por aquel entonces en el grupo gallego de Tercera División, terminaría eliminado en la fase de ascenso a manos del Navalcarnero. Edu y Lucas, los recién llegados, consiguieron convertirse en dos piezas importantes de aquel equipo.

Edu Expósito se unió a la cantera del Deportivo en 2015, y posteriormente se convirtió en una pieza clave del primer equipo

El curso 16/17 trajo el ascenso del filial deportivista a la categoría de bronce, con Expósito como una de las referencias del centro del campo de Cristóbal Parralo. El técnico, también proveniente de la academia Damm, fue uno de los hombres que mejor supo explotar el evidente potencial del jugador catalán. El 7 de mayo de 2017, pocas semanas antes del ascenso del Fabril, Pepe Mel decidió hacerle debutar con el primer equipo del Deportivo en un importante choque ante el Espanyol. Lo hizo, además, en el once inicial.

Ya en Segunda B, Edu Expósito fue uno de los baluartes del filial que estuvo a punto de conquistar el campeonato del Grupo I. Formó parte de la autodenominada «Fabrilia» junto a futbolistas como Diego Caballo, Borja Galán, Óscar Pinchi, Uxío da Pena, Álvaro Queijeiro o Jorge Romay. Por otra parte, su protagonismo en el -desastroso- primer equipo aumentó a cinco partidos: tres de Primera División y dos de Copa del Rey, con un total de 200 minutos.

La temporada 18/19 significó su consagración definitiva en el fútbol profesional. Tanto él como Caballo promocionaron al primer equipo del Deportivo, comandado primero por Natxo González y posteriormente por Pep Martí. Ambos técnicos, abrumados por las capacidades de Expósito, no dudaron en convertirle en uno de los jugadores fijos del centro del campo del equipo. El catalán disputó 35 de los 42 encuentros de la liga regular de Segunda, a los que hay que añadir cuatro de promoción de ascenso.

El Eibar se hizo con sus servicios tras el ascenso frustrado del Dépor por una cantidad cercana a los 4 millones de euros

El chico de la academia Damm se había ganado un puesto en Primera División, y la única duda residía en si lo haría con el propio Dépor o con otro equipo. Finalmente, el triunfo del Mallorca en la fase de promoción provocó que el Eibar de Mendilibar pagara 4 millones de euros por él (fichaje más caro de su historia) a cambio de un contrato por cinco años. Actualmente, Expósito solo se ha perdido dos de los 27 partidos de Liga que ha jugado el conjunto vasco.


Habilidades técnicas


Edu Expósito es un centrocampista versátil, útil para intereses ofensivos y defensivos. Cuenta con una buena relación con el balón, que utiliza para superar tanto rivales individuales como líneas enteras, y por si fuera poco también destaca su buen disparo. Es diestro, pero cuenta con nivel suficiente como para sacar provecho de su pierna izquierda (si no, que se lo pregunten al Nàstic de Tarragona). El catalán es un jugador equilibrado que quizás no llega al sobresaliente en facetas concretas, pero sí al notable.


Aptitudes físicas


Uno de los puntos fuertes del juego de Expósito es su capacidad para emanar presencia durante todo el partido. Es complicado verle desaparecido o con poca relevancia debido a su destacable versatilidad, facilitada por un fondo físico muy respetable. Por otra parte, sabe utilizar bien su 1,80 de altura para engañar a rivales con fintas y desempeñarse de forma correcta en duelos aéreos.


Características tácticas


El ex del Deportivo se maneja a las mil maravillas en el centro del campo, principalmente como mediocentro. Aún así, su facilidad para llegar al área le ha llevado a jugar ocasionalmente en una posición más cercana al enganche. Fuera cual fuera su ubicación, Expósito siempre rindió de forma óptima en todas las categorías que pisó. Natxo González, en la temporada de consagración del catalán en el fútbol profesional, le vio como un jugador más que útil en alguno de los vértices laterales de un rombo cerrado. Más tarde, tras la destitución de González, Martí optó por utilizarlo en el doble pivote de un 4-4-2 clásico. En resumen: daban igual el técnico y el sistema, porque el antiguo fabrilista siempre aparecía en la lista de los once titulares.

Durante el partido, como ya se mencionó, el actual jugador del Eibar se preocupa por todas las facetas del juego. Aporta en ataque, en defensa y en creación, así que su presencia en el campo se hace notar la inmensa mayoría de veces. Ser compañero de este chico en el centro del campo es una delicia y poco menos que un seguro de vida.


Evolución


Edu Expósito es un ejemplo perfecto de progreso constante. A sus 23 años, el futbolista catalán no ha parado de crecer temporada tras temporada hasta el punto de convertirse en lo que actualmente es: una pieza importante dentro de Primera División. Lo fue en Tercera, Segunda B, Segunda y ahora lo es en la máxima tras únicamente dos tercios de competición. Es esta razón la que niega que el chico estrella de la Damm haya tocado techo. Si Expósito continúa en la misma dinámica -y va camino de ello- es perfectamente capaz de asentarse en algún equipo de la zona noble de la clasificación. Sería lo suyo.


Informe individual


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