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Segunda B

Edu Luna, la elegancia de la zaga pimentonera

A sus 25 años, Edu Luna (Murcia, 1994) se ha hecho con un puesto en el centro de la zaga de un histórico del fútbol español como el Real Murcia. No ha tenido un camino fácil para conseguirlo. Sin embargo, ha sabido ganarse la confianza de todos sus entrenadores y aprender de sus errores hasta convertirse en un central de absolutas garantías. Después de tres temporadas curtiéndose en Segunda B, que le han servido para crecer como futbolista, está más que preparado para dar el salto y aspirar a cotas más altas.


Trayectoria


A pesar de su juventud, Edu Luna ha defendido los colores de un nutrido grupo de equipos, sobre todo en su tierra natal. Después de pasar por la cantera del UCAM Murcia, probó suerte en equipos de la región como el CD Plus Ultra o el Águilas FC antes de fichar por el Albacete Balompié para jugar en su segundo equipo. Tras un año en el club manchego, recaló en el filial del conjunto universitario.

En el verano de 2017, con 22 años, el central murciano decidió cambiar de aires y dar el salto de categoría firmando por el Arenas Club de Segunda División B. Su adaptación no fue fácil. No disputó ni un solo minuto hasta la octava jornada, pero terminó ganándose la confianza de Jon Pérez ‘Bolo’ y acabó jugando más de 2.200 en 25 partidos.

Edu Luna defendió los colores de varios equipos hasta que en 2017, con 22 años, dio el salto a Segunda B

Terminó la cesión de un año en el equipo vasco y volvió al UCAM para marcharse, esta vez libre, al Jumilla, donde le ocurrió algo similar a lo vivido la temporada anterior. Debido a una lesión, Edu Luna no se estrenó hasta la duodécima jornada. Aun así, supo darle la vuelta a la situación y terminó siendo uno de los jugadores más destacados del equipo, aunque descendiera a Tercera División.

Su buen hacer cuando tuvo oportunidad le valió el pasado verano el fichaje por el Real Murcia. Allí se ha asentado en el once titular desde el primer momento. Esta temporada, el central murciano ha sido un fijo para Adrián Hernández. Ha superado la barrera de los 2.000 minutos sobre el césped en 23 partidos de liga y uno de Copa del Rey y solo se ha perdido cinco partidos de liga, dos de ellos por acumulación de amarillas. Además, ha ganado una Copa Federación.


Habilidades técnicas


Los minutos sobre el césped y el sentirse importante le han ido dando la tranquilidad que le faltaba en su debut en la categoría de bronce. Goza de una buena salida de balón, tanto en corto como buscando los desplazamientos largos a la espalda de la defensa rival.

Además del buen trato del cuero, es un futbolista inteligente. Está siempre atento al juego y eso le permite ofrecer la mejor línea de pase hacia atrás cuando los centrocampistas se sienten presionados y no pueden avanzar. Su única pega con el balón en los pies es la indecisión, que a veces le lleva al error. Esa duda hasta el último momento hace que, en ocasiones, pierda el balón en zonas peligrosas para su equipo.


Aptitudes físicas


Una de sus grandes virtudes es el juego aéreo. Sus 1,92 metros de altura hacen de él un futbolista difícil de superar por alto, ya sea en jugada o a balón parado. Tiene un buen timing a la hora de atacar el balón. En el plano defensivo, sabe aguantar al delantero y esperar el momento exacto para arrebatarle la pelota.


Características tácticas


Aunque ofrece una mejor versión partiendo desde la derecha, puede actuar en cualquiera de los dos perfiles del centro de la zaga. Le gusta romper líneas en conducción saliendo desde atrás, lo que propicia superioridades de su equipo en el centro del campo.

Se trata de un jugador tácticamente correcto, que sabe guardar la posición y cubrir la de los compañeros a través de coberturas, tanto al lateral como al otro central. Su poderosa zancada le permite jugar alejado de su portería. Sin ser un futbolista extremadamente rápido, es capaz de recuperar el sitio con suma facilidad. En definitiva, un central de garantías, ideal para jugar a campo abierto.


Evolución


La proyección que Edu Luna ha tenido durante los últimos años ha sido totalmente ascendente. Ha sido capaz de corregir los errores que le lastraban e ir madurando como futbolista. Dejar atrás las inseguridades le ha valido para convertirse en uno centrales con más futuro de la Segunda División B. Sin embargo, hay algunas facetas del juego de las que puede sacar más partido.

En el plano ofensivo, el gran aspecto a mejorar es la determinación en el área rival. A pesar de su estatura y de su notable juego aéreo, solo ha anotado un gol en los 68 partidos que ha disputado en Segunda B. Dar un paso adelante en esta faceta podría darle varios puntos a su equipo a lo largo de la temporada.

Por último y no por ello menos importante, está el capítulo de las amonestaciones. Esta temporada ha visto 11 amarillas en 23 partidos de liga, haciendo una media de casi una cada dos partidos. Estar amonestado limita mucho a un central el resto del partido, aunque hay que reseñar que nunca ha sido expulsado en Segunda B, ni tan siquiera por doble amarilla.

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