Federico Chiesa en la Fiorentina

Futuro. Mucho futuro. Y presente. Mucho presente. Federico Chiesa ya es presente. El jugador viola se ha convertido en el líder de la Fiorentina en tres temporadas en el primer equipo. En un club tan especial como es el de Florencia, el joven Federico ha encontrado el lugar para destaparse a Italia y a Europa como un jugador extraordinario con un futuro muy pero que muy prometedor. Su desequilibrio e incidencia en el ataque de su equipo son claves para comprender el impacto del atacante. Un extremo de los que no quedan.


TRAYECTORIA


Hijo de Enrico Chiesa, exdelantero de Parma, Fiorentina y Lazio entre otros, el joven Federico nació en Génova en 1997. Sin embargo, su carrera deportiva siempre se ha desarrollado en suelo toscano. Con apenas apenas cinco años empezó a jugar al fútbol en el US Settignanese, escuela de fútbol fundada en 1970 al norte de la ciudad de Florencia. En 2007, con apenas diez años, ingresó en las categorías inferiores de la Fiorentina. Su progresión fue meteórica y, tras una temporada y media en el equipo Primavera, fue ascendido al primer equipo.

En octubre de 2016 firmó su primer contrato profesional y Paulo Sousa le hizo debutar con la Fiorentina en agosto de 2016. Su debut con los viola fue ante la Juventus, rival histórico de los toscanos. Y fue premonitorio. El chico que había cumplido la mayoría de edad hace menos de un año había llegado para quedarse.

Ya en su primera campaña en dinámica profesional disputó 34 partidos. En el primer tramo de temporada no gozó de mucho protagonismo, pero a partir del mes de enero fue titular en 16 de los 19 partidos de Serie A de la 16/17. Tan sólo anotó cuatro goles, pero dejó muchos detalles de jugador grande. Su conducción de balón, habilidad para desbordar en el uno contra uno y agresividad dejaban entrever su calidad como futbolista.


 


La 17/18, su segunda campaña con el primer equipo de los gigliati, fue la de su consagración. Tras la marcha de Federico Bernardeschi a la Juventus, Stefano Pioli le otorgó todo el protagonismo ofensivo a Chiesa. Acostumbrado a partir desde la banda derecha, comenzó a aparecer en banda contraria y en zonas centrales del ataque viola. Su incidencia, cada vez mayor. Poseedor de un gran desborde y último pase, le seguía faltando un punto en la definición. No era su trabajo, pero el gol se le resistía. Tan sólo anotó seis tantos en 38 partidos.

La pasada ha sido la de su confirmación como un jugador franquicia. A la par que cumplía 100 partidos con la morada, se echaba a la espalda al equipo. El propio Chiesa ha afirmado en varias ocasiones que el repentino fallecimiento de Davide Astori, excapitán de la Fiorentina, fue un palo duro para el equipo, pero se prometió que todo lo haría por él. El 30 de enero, el joven atacante realizó su primer hat trick como profesional. Fue ante la Roma en la victoria de la Fiorentina por 7-1 ante la Coppa Italia. Cuando anotó el tercer gol, las cámaras captaron como dibujaba con sus manos un 13 al cielo y decía: “E’ tuo Davide”. Era su homenaje.


CARACTERÍSTICAS TÁCTICAS


Ha adquirido un papel más protagonista en el equipo y eso se ve reflejado en el campo. Tiene libertad total en ataque y aparece en zonas indetectables. A su excelente desequilibrio ha añadido una gran capacidad para generar espacios a sus compañeros. Es muy normal ver a Chiesa aparecer en zonas centrales e incluso, en fase ofensiva, hacer de doble punta con Muriel o Gio Simeone. En fase defensiva, el equipo busca liberarle de desgaste y se coloca como delantero en un 4-4-2 en repliegue.


CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS


Sin embargo, su mejora más plausible es de cara a gol. Mediante trabajo y acierto, ha conseguido mejorar de manera notable sus cifras goleadoras. A estas alturas de temporada, ha anotado 12 goles, más que en las dos anteriores temporada juntas (4+6). Digno de alabar. Su valor de mercado se ha multiplicado por cinco en los últimos 18 meses y, ahora mismo, vale 60M€ según Transfermarkt.

Además, es un futbolista adaptable a casi cualquier sistema. Se siente cómodo partiendo desde las dos bandas y también es capaz de jugar acompañando a un delantero e incluso detrás de él. Su adaptabilidad a tantos esquemas le hará, seguro, ser un jugador más cotizado.


CARACTERÍSTICAS FÍSICAS


Es talentoso, rápido, hábil, trabajador y con buena técnica. Incluso ha mejorado su físico, uno de los aspectos más débiles en su llegada a la élite. Ha progresado en su disparo de media y larga distancia y su versatilidad es clave para que cualquier entrenador confíe en él. El futuro es de Federico Chiesa. Tiene en sus manos la posibilidad de ser recordado como el jugador que parece: un superclase.


EVOLUCIÓN


Grandes expertos no han dudado en afirmar que es el futuro de Italia y del combinado nacional. Y las cifras no engañan. Desde la llegada de Roberto Mancini (mayo 2018) a la selección azzurra, Chiesa es el único jugador que ha estado presente en todas las convocatorias. Con sólo 21 años ya ha disputado más de una decena de partidos con la selección y está llamado a ser clave en el futuro más próximo.


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