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Fútbol Internacional

Mikel Gurrutxaga, un gladiador en Estonia

En una pequeña ciudad del condado de Järva yace Paide. Una ciudad con ambiente medieval, con múltiples castillos, torreones y una vegetación que hace inigualable el carácter de todo el país. Justamente en Paide se ubica uno de los clubes más carismáticos, y a la vez joven, como lo es el Paide Linnameeskond. Y por si fuera poco, en lugares tan remotos para el ojo humano también hay auras hispanas. Es el caso de Mikel Gurrutxaga, único futbolista español en toda la Premium liiga, que quiere plantar su bandera internacionalmente (ya que será el primer año en la historia del club en disputar previas europeas) y marcar un antes y un después en el país.


Trayectoria


Mikel Gurrutxaga Barruetabeña, o simplemente Mikel, nació el 28 de agosto de 1996 en la bonita ciudad de Elgoibar, País Vasco. Desde muy pequeño tuvo su primer contacto con el fútbol base en el CD Elgoibar para, con tan solo 15 años, incorporarse a los equipos inferiores de la SD Eibar. Tras casi cuatro años en la fábrica eibarresa, salió al CD Vitoria y, tras varios años de cesiones, recaló en el Amurrio.

Fue ahí, justamente, cuando comenzó su aventura en miras internacionales. Primero recaló en Finlandia, llegando el JS Hércules junto a varios españoles más como Marcos Moreno, Alain Eizagirre, José Amat o Joshua Jullvé. Tras pasar un año en el club nórdico, donde tuvo bastantes minutos, decidió emprender una nueva aventura en Estonia de la mano del Paide. Desde el primer día se ha consagrado como titular, mostrando una seguridad y liderazgo que le avala.


Habilidades técnicas


Mikel Gurrutxaga es un central muy correcto con el balón, pero sobre todo sin él. Aunque no destaca por su salida de pelota, ya que a veces su control técnico se ve empequeñecido ante presiones rivales, lo cierto es que sin arriesgar en exceso suele mantener la posesión la gran mayoría de las veces. No es un central excesivamente veloz. Sin embargo, su arrancada y su capacidad de basculación son dos premisas sobre las que se suele edificar su forma de defender.

Otro de sus puntos fuertes es su capacidad de liderazgo en las acciones aéreas. Gracias a sus 1,91 metros de altura se puede dar el placer de partir con una ventaja diferencial, sobre todo, en jugadas a balón parado. Posee un gran criterio en acciones individuales, aguantando siempre a su marca para meditar el momento clave para realizar la entrada. Suele tener una gran eficacia en este tipo de acciones.

Sabe transmitir una jerarquía posicional sin balón que normalmente potencia el rendimiento de sus compañeros, ya que se hace cargo de la zaga cuando sus acompañantes en la línea de 4 abandonan su posición. Rápidamente instruye a sus compañeros para cerrar el carril central mediante la basculación, lo cual es imprescindible en la mentalidad de una posición tan infranqueable como es la de un defensa central.


Aptitudes físicas


Uno de los puntos álgidos de Mikel es su mencionada altura. Gracias a ella y a su gran envergadura física es un obstáculo inexpugnable a la hora de dar cierre a acciones de uno contra uno. También le genera esa ventaja en balones aéreos que a menudo usa para despejar acciones titubeantes, o bien para acomodar el balón y poder sacar el juego desde atrás sin poner en riesgo la posesión colectiva. Además, el ser ambidiestro le permite jugar con comodidad por ambos costados, lo que también supone una mayor flexibilidad táctica del equipo.


Características tácticas


Mikel posee una gran capacidad de lectura de juego, potenciada a su vez por esa posibilidad de ver el fútbol desde tan atrás. Suele ser él quien aconseje a sus compañeros, corrija con rigor las posiciones de alguno de estos y busque generar superioridades a base de leer el transcurso del encuentro. Además, la proximidad entre las líneas de defensa y mediocampo en defensa estática le generan un baluarte más para poder sacar el balón con claridad. Sirve de vagón a la pelota para conectar con la explosiva delantera que posee el equipo.

De hecho, ya que antes comentábamos que no suele arriesgar en exceso con el balón en los pies, no suele ser él quien tome la iniciativa de saltar las presiones y avanzar líneas (en parte también debido a su posición). Por eso, aquí se le abre otra posibilidad, que es la del juego directo, normalmente aprovechando la ferocidad en el estilo de juego de su delantero estrella: el ugandés Edrisa Lubega. Mandando balones al espacio aprovechando la velocidad extrema de su compañero también suele encontrar otra opción para generar peligro en ataque. Lo hace, además, sin poner en riesgo una posible pérdida de la pelota.


Evolución


A pesar de ser uno de los líderes del equipo, lo cierto es que su contrato vence a finales de este año. Su futuro aún es una incógnita. En caso de no renovar, estas dos últimas temporadas pueden ser un gran escaparate para su carrera futbolística, y quién sabe si dentro de no mucho le volveremos a ver en tierras ibéricas. Tiene mentalidad y liderazgo suficientes para triunfar. El tiempo dirá dónde acaba Mikel.

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