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Moussa Diaby, un lobo al acecho

Moussa Diaby (París, Francia, 7 de julio de 1999) nos recuerda una vez más la historia del joven canterano obligado a abandonar su hogar para encontrar minutos y oportunidades. Veloz como el tiempo, el francés destacó la pasada temporada como un extremo rompedor y desequilibrante. Ciertamente específico, todo sea dicho, pero con un descaro que le permite equiparar las tornas en situaciones poco puntillosas.


Trayectoria


Canterano del Paris Saint-Germain, el joven Diaby ni siquiera logró debutar de forma oficial con su club de formación. Primero se vio forzado a emigrar a Italia, donde disputó dos ratos libres con el Crotone y saboreó el amargo sabor del descenso. Mientras finalizaba su infructuosa cesión por tierras itálicas, su querido PSG revitalizaba el proyecto con Thomas Tuchel a la cabeza. La apuesta del alemán por los canteranos fue firme desde el primer día, y ese mismo año (18/19) los minutos se sucederían para el mancebo casi a fuerza de hábito.

Las incorporaciones de Mauro Icardi y Pablo Sarabia en la siguiente ventana estival fueron un frenazo en su proyección, así que el canterano optó por escoger una nueva salida al extranjero. Sus minutos revolucionarios con el cuadro parisino no habían pasado inadvertidos para nadie. Tampoco su gran puesta en escena en la Copa Mundial sub-20, disputada ese mismo verano en Polonia. Diez días después de terminar su participación con Francia en el torneo, Moussa Diaby ya firmaba su nuevo contrato profesional en las instalaciones del Bayer Leverkusen.


Habilidades técnicas


Hay que distinguir dos aspectos técnicos esenciales en el fútbol de Moussa Diaby. Primero, una pierna zurda plenamente plástica, que le permite agilizar el tiempo de ejecución y mostrarse imprevisible en el uno contra uno. Segundo, un centro bombeado al área que puede llegar a sopesar también con la diestra desde línea de fondo. La naturaleza del francés es la de un extremo desequilibrante, con buenos gestos individuales y descaro para liderar carreras a campo abierto. Aún así, también se muestra cómodo encarando al lateral y logrando profundidad para colgar el centro.

Moussa Diaby es un extremo izquierdo desequilibrante que también puede actuar en el costado derecho

En general, Diaby viene jugando como un extremo izquierdo enfocado al centro por su tendencia a salir del duelo individual hacia fuera. Busca en muy pocas ocasiones la diagonal hacia dentro, incluso en los minutos que ha podido disputar por derecha. En ese sentido, su tiro a puerta esconde cierto margen de mejora en potencia y colocación. Posee una buena toma de decisiones cuando el partido está roto y el guion dominante es acaparado por las transiciones, aunque su hábitat natural es la velocidad en conducción y el ataque desenfrenado sobre el espacio libre.


Aptitudes físicas


El principal rasgo diferencial de Moussa Diaby es su velocidad. A través de ella, el francés logra extraer la inmensa mayoría de ventajas posicionales rompiendo al espacio con facilidad y constancia. Antes de que el rival realice el giro, su espalda ya ha sido atacada por un jugador cuya capacidad de desmarque es inmediata y generalmente peligrosa. Incluso en conducción es capaz de cambiar un ritmo prácticamente estático hacia uno vertiginoso en cuestión de un simple toque en largo.

Por otra parte, Diaby es un futbolista liviano físicamente (1,70 metros y 67 kilos). Muestra dificultades para imponerse en el choque cuerpo a cuerpo, aunque logra compensar esta limitación con movimientos ágiles cuando contacta con la pelota. Lo hace tanto para sortear el duelo físico con el defensor como para darle más dinamismo a sus carreras.


Características tácticas


Con todo esto, trazar el perfil táctico de un futbolista que por pasillos interiores sufre en el enfrentamiento corporal, y que por fuera redunda tanto en la salida exterior, no esconde demasiados miramientos. Moussa Diaby es un jugador de banda, cuyos primeros coletazos en el fútbol alemán vinieron como extremo izquierdo. De todas maneras, no son pocas las ocasiones en las que se ha podido ver al francés cumplir la misma función por derecha. En ese sentido, otorgarle una posición abierta le permite gozar de la libertad necesaria para recibir, encarar al lateral y llegar a línea de fondo.

Diaby es altamente capaz de conducir transiciones con gran velocidad

No obstante, la velocidad con la que ataca los intervalos defensivos a través de sus desmarques al espacio posibilita un nuevo paradigma en el fútbol de esta ilusionante perla francesa. En ataque estático no encuentra excesivas limitaciones. Se ubica en el espacio entre el central y el lateral, siempre y cuando el contexto le permita atacar las espaldas de los defensores rivales. Además, en partidos de ida y vuelta, Diaby tiene una extraordinaria capacidad para conducir transiciones con sobrada velocidad y sortear rivales en carrera. Le permite permanecer ciertamente descolgado en fases de repliegue para proveer de oxígeno al equipo.


Evolución


Cabe presuponer que la carrera de Moussa Diaby irá siempre relacionada con la velocidad física y la agilidad mental en los uno contra uno ofensivos. Ambos puntos constituyen sus principales ventajas como jugador de élite. Como tal, actualmente la proyección natural del francés va encaminada a ser la de un jugador de banda y desborde. De esos con capacidad para sortear rivales a través de sus cambios de ritmo y dinamizar el juego de su equipo en metros finales.

No obstante, tal y como se ha podido ver en las categorías inferiores de la Selección Francesa (e incluso en contadas ocasiones con el Bayer Leverkusen), la presencia de Diaby por derecha se hace todavía más indómita. En ese sector, además de encontrar una multifuncionalidad mayor (capacidad para salir por fuera, pero también para lanzar la diagonal hacia dentro), cabe incluir un valor añadido: el buen uso de la pierna menos hábil a la hora de colgar el centro. En ese sentido no solo habría que considerar la reducción del tiempo de ejecución entre la conducción y el centro, sino también la sorpresa con la que el lateral rival afronta el duelo contra un extremo que dirige con la zurda y ejecuta con la diestra.

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