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Víctor Mollejo, garra y compromiso

El calendario de las oficinas de Plaza de Pontevedra marcaba el 1 de septiembre cuando el Deportivo -aún comandado por Carmelo del Pozo en su dirección deportiva- todavía necesitaba incorporar como el comer a cinco o seis futbolistas. Esa terna, además, debía incluir como mínimo a dos hombres de banda. Demasiado trabajo por hacer y muy poco tiempo. Víctor Mollejo, toledano nacido en enero de 2001 y propiedad del Atlético de Madrid, fue uno de los elegidos para compensar aquel gran vacío de efectivos.

Seis días después de su aterrizaje en A Coruña, Mollejo ya era titular en el choque de la jornada 4 entre Dépor y Albacete. Quizás por necesidades del guion, pero el rendimiento posterior de este inconfundible futbolista ha provocado que desde aquel debut solo se haya perdido tres partidos: dos por acumulación de tarjetas y otro por convocatoria de la Selección Española sub-19. El curso 2019/2020, a pesar del mal rendimiento del Dépor, ya ha significado un gran paso hacia delante de Mollejo en su maduración futbolística.


Trayectoria


Este joven futbolista (19 años recién cumplidos) es un producto más de la cantera del Atlético de Madrid, club al que todavía pertenece y con el que tiene contrato hasta el año 2024. Fue subiendo poco a poco las escaleras de la academia rojiblanca desde principios de década, pero fue la temporada 2018/2019 la que significó un gran punto de inflexión en su carrera.

En su año de debut con el filial, Mollejo se ganó el honor de debutar en Primera División de la mano de Simeone. Solo dos días después, cumplió los 18. Es el primer futbolista nacido en el siglo XXI que ha vestido la camiseta del primer equipo del Atlético. Una vez logrado el estreno, disfrutó de tres apariciones más bajo las órdenes del renombrado técnico argentino. Por si fuera poco, también comenzó a ser habitual en las convocatorias de una Selección Española SUB-19 que alzó la Eurocopa de la categoría.

Mollejo debutó con el primer equipo del Atlético dos días antes de cumplir la mayoría de edad

El actual curso 2019/2020 ha significado la primera experiencia completa de Víctor Mollejo en una competición profesional de fútbol. Lo hizo de la mano del Deportivo y junto a su amigo Javi Montero (también canterano del Atlético). En tierras gallegas, este comprometido futbolista ha encontrado un destino que le ha ayudado a crecer como futbolista de una manera impresionante.


Habilidades técnicas


Víctor Mollejo es un atacante zurdo con buen trato de balón, aunque parte importante de su juego se basa en el fondo físico y la garra. De todas maneras, también posee una serie de recursos técnicos que le convierten en un futbolista realmente útil en diversos aspectos. En definitiva: si tu equipo disfruta atacando, Mollejo es tu hombre. Si se siente cómodo defendiendo o presionando, también es tu hombre.

El cedido por el Atlético es, además, un activo a tener en cuenta en cuestiones relacionadas con el balón parado. Al ver que su altura no supera por mucho los 1,75 metros uno podría pensar que Mollejo es un genial sacador, pero no. Es el remate de cabeza el que lo convierte en un peligro para las defensas. Ha protagonizado buenos tantos de este estilo tanto en la cantera atlética como en A Coruña.


Aptitudes físicas


Es, probablemente, el gran punto fuerte de este joven futbolista. Mollejo es un ejemplo andante del denominado “cholismo”, una filosofía con cierto doble filo, pero que cuando se manifiesta en su faceta más efectiva se hace notar. Es un atacante que jamás parará de correr mientras le quede una pequeña reserva de oxígeno en los pulmones, o si así lo exige el guion del partido.

A partir de aquí, la lista de beneficios para el entrenador no es corta: un jugador ideal a la hora de buscar ayudas defensivas extra, un contendiente a respetar en duelos aéreos y demás porfías (gana la mitad de los que disputa a pesar de su físico), un fantástico activo si se quiere presionar desde la misma zaga rival… Mollejo es un futbolista que podrá completar un buen partido u otro más desafortunado, pero que nunca fallará en compromiso y entrega.


Características tácticas


Este año de aprendizaje profesional en Galicia también le ha servido al toledano para destaparse como un jugador polivalente. Nacido como delantero o jugador de banda, posición que ocupó en Riazor durante la mayor parte de la temporada, Mollejo ha vivido varios meses como carrilero izquierdo en un sistema de cinco defensas. Una serie de lesiones en la posición obligaron al técnico Fernando Vázquez a pensar en él como solución de emergencia, con un rendimiento mayor del esperado.

Este cambio de rol ha provocado que el futbolista deba pulir una serie de carencias defensivas que ha logrado compensar con su inagotable fondo físico, pero sus actuaciones globales desde entonces han sido notables. El sistema de Vázquez, importante responsable de dos meses consecutivos de victorias, ha favorecido además que el carrilero izquierdo y el derecho hayan mejorado sus prestaciones ofensivas al estar más cubiertos por los centrales. Si Eneko Bóveda, con problemas habituales en este sentido, ha progresado, qué decir de Mollejo. Durante esos siete partidos de magia, los ataques rematados por un carrilero a pase del otro fueron habituales y fruto de más de un gol.

Mollejo, atacante polivalente, ha vivido los últimos dos meses como carrilero zurdo en un sistema de cinco defensas

El propio Mollejo se ha manifestado en varias ocasiones sobre su rol reciente de carrilero zurdo. Por el fondo de sus declaraciones se deduce que no termina de sentirse cómodo, pero la queja no entra en su catálogo de actuación. Al contrario: “Yo soy delantero, estoy jugando prácticamente de defensa, e intento aprender automatismos que antes no tenía. Estoy aprendiendo de mis compañeros y del entrenador”, comentó hace varias semanas al diario local La Opinión.


Evolución


La curva de aprendizaje de Víctor Mollejo es realmente interesante. Todavía peca de algún que otro error de juventud típico de sus 19 años recién cumplidos, como la pasión que demuestra durante cada partido. Este aspecto le ha hecho ganarse cierta fama de jugador demasiado intenso.

Defectos aparte, es un futbolista que cuenta con todo lo necesario para vivir una larga carrera en Primera División: condiciones técnicas, físico, actitud, profesionalidad… Asegurarle a este atacante una trayectoria larga en el primer equipo del Atlético es arriesgado, como ocurre con cualquier canterano de gran club. Aún así, jugársela a que será un jugador importante de la máxima categoría es apostar sobre seguro.

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