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El XI ideal sub-23 de la Serie A 19/20

Con la Serie A 19/20 finalizada, pasamos a repasar los que han sido los mejores jugadores sub-23 en la competición italiana. Desde El Scouting elegimos a los futbolistas que mejor desempeño han tenido y cuyo año de nacimiento no sobrepasa el 1997. Desde un fijo como Gianluigi Donnarumma hasta Musa Barrow, pasando por Dejan Kulusevski, dibujando un 1-4-4-2.


Portero


El nivel en las porterías de la Serie A ha sido muy alto. No obstante, para esta posición el elegido no puede ser otro que Gianluigi Donnarumma (1999). El arquero italiano, una temporada más, vuelve a ser el mejor portero sub-23 de Italia. Y aunque parezca que pronto rebasará esta barrera, solo tiene 21 años. Clave en las aspiraciones del Milan, ha mantenido con vida a los rossoneri en los momentos en los que generaron dudas mayores.

Ha sido el guardameta que más penaltis ha parado en la competición. Con un total de tres intervenciones, lidera la clasificación en este sentido. Además, ha sido el tercer hombre con más porterías a cero (12 en 36 partidos), por detrás de Samir Handanović (13 en 35) y Juan Musso (14 en 38). Otra temporada que confirma el buen nivel del futuro -y presente- de Italia bajo palos.


Defensas


Los componentes en la pareja de centrales han sido clave para dos de los equipos punteros en esta Serie A. Por un lado, un Matthijs de Ligt (1999) que no empezó muy bien la temporada, pero que ha terminado siendo muy importante en la Juventus de Maurizio Sarri. El holandés jugó de inicio en la Juventus por obligación. Sin haberse adaptado a la Serie A, Sarri no tuvo más remedio que darle minutos a un De Ligt que sufrió en la primera parte de la temporada. La lesión de Chiellini y la posterior de Merih Demiral dejaron el camino libre a De Ligt. No obstante, su 2020 ha sido de un nivel muy alto, hasta el punto que cuando no estuvo en el terreno de juego, la Juventus sufrió mucho. Por ello, el talentoso central holandés debe estar entre los elegidos.

A su lado, el Inter ha encontrado en Alessandro Bastoni (1999) todo un seguro defensivo. Antonio Conte necesitaba rearmar la defensa de tres centrales y la presencia de Bastoni ha resultado vital. Ya el curso pasado demostró ser un futbolista con muy buenas capacidades en su cesión al Parma, donde aprendió de un veterano Bruno Alves. Y esta temporada, con un Godín con serias dudas, Bastoni se ha erigido como la solución en la zaga del Inter. Zurdo, con buena salida de balón y 190 cm de altura, es un futbolista muy interesante para lo que será el futuro Inter. Ha tenido una irrupción muy positiva y no le ha pesado el salto.

El lateral diestro está ocupado por Takehiro Tomiyasu (1998). En su primer año en Italia, el futbolista japonés ha sido una de las grandes revelaciones de la Serie A. Tomiyasu ha sumado un gol y repartido tres asistencias, y lo mejor que presenta es la capacidad de alternativas que ofrece al Bologna. El nipón puede jugar tanto de central como de lateral en plenas garantías y su corta edad le han hecho sonar para futuros equipos importantes en Italia.

En el otro costado, la compensación defensiva de Tomiyasu la aprovechará un Theo Hernández (1997) que ha recuperado su mejor nivel. Fue el mejor del Milan en la primera etapa del campeonato, donde el club no se encontraba, y después ha conseguido mantenerse en una línea alta. En Serie A ha conseguido anotar seis goles y repartir tres asistencias. El mejor Theo ha vuelto siendo un puñal ofensivo. Esta vez, el Milan ha conseguido recuperar al lateral francés para la causa y apunta a que continuará siendo muy importante. Ha sido el defensa con más regates exitosos por partido (1,7).


Centrocampistas


Llegados a la línea donde se gesta el juego, las opciones elegidas aportarán mucha calidad al centro del campo. El primer de ellos es Ismaël Bennacer (1997). El centrocampista argelino llegó este verano al Milan desde el Empoli. A pesar de que no fue titular desde el primer momento, acabó siendo una de las piezas más valoradas de los rossoneri. En este sentido, el argelino ha orquestado el juego del Milan desde la base de la jugada, e incluso le han salido pretendientes fuera de Italia, como el Manchester City. Muy fino con el balón, también es un futbolista agresivo en el robo.

Para acompañar al argelino, Manuel Locatelli (1998). El centrocampista italiano ha vuelto a brillar en el Sassuolo de Roberto De Zerbi. Desde que salió del Milan, Locatelli ha vuelto a encontrar su mejor versión y, si ya el año pasado fue importante, esta temporada también lo ha conseguido. Locatelli se encuentra muy cómodo en un equipo como el Sassuolo, que propone fútbol desde la primera línea. Ahí, el italiano puede aparecer como base del centro del campo o como interior, lanzando en el último pase.

Sin irnos del Sassuolo, el primer integrante en las bandas es Jérémie Boga (1997). Al igual que Locatelli, el francés ha encontrado su sitio con De Zerbi. Esta temporada ha rendido a un excelso nivel, siendo el tercer máximo goleador del equipo, con 11 goles y dos asistencias en Serie A. La buena temporada ha hecho llamar la atención de los grandes clubes europeos, no solo de Italia. Aunque aún no ha desvelado su futuro, la verticalidad y electricidad que ha dado Boga al Sassuolo le hacen ser uno de los mejores futbolistas en Europa en el uno contra uno.

Cerrando la línea de centrocampistas, Dejan Kulusevski (2000) ha sido, quizás, la mayor sorpresa de este campeonato. Cedido por la Atalanta en el Parma, el sueco ha estado a un nivel tan alto que la Juventus pagó 31,5 millones de euros por su pase en enero. Con 10 goles y ocho asistencias, Kulusevski se ha convertido en el tercer futbolista sub-21 más productivo de Europa, tras Mbappé y Sancho.


Delanteros


En la zona ofensiva de este equipo, la doble punta estará formada por dos futbolistas que han disfrutado su mejor temporada desde que arribaron a Italia. En el primer caso, Lautaro Martínez (1997), ha anotado 14 goles y repartido cinco asistencias en Serie A, superando su registro anterior en la temporada de debut en Italia. El argentino ha conformado una dupla letal junto a Romelu Lukaku y, pendiente de lo que ocurrirá con Lautaro, el Inter ha encontrado en el argentino un importante peso presente.

Por otro lado, Musa Barrow (1998) ha vivido una madurez profesional que le ha llevado al siguiente nivel. Desde que arribó al Bologna -otro integrante del cuadro rossoblu– en enero, el gambiano no ha parado de sorprender. Nueve goles y tres asistencias en 18 partidos avalan su gran desempeño. No terminaba de explotar en la Atalanta y Siniša Mihajlović lo apadrinó para que creciese.


Otros nombres


Hay muchos otros nombres interesantes que se han quedado fuera, pero que bien merecen estar en este once titular. El central albano del Hellas Verona, Marash Kumbulla (2000), es uno de ellos. En su primer año en la élite, ha sido clave para que un club recién ascendido rozase durante parte de la temporada zona europea. Al igual que Sofyan Amrabat, piedra angular de este Hellas Verona, pero cuyo año de nacimiento, 1996, ha acabado dejando fuera al marroquí.

Riccardo Orsolini (1997), con ocho goles y seis asistencias, también ha hecho una temporada meritoria digna de colarse en el once. El futbolista del Bologna ha vuelto a ser uno de los jugadores más activos en la zona ofensiva y continúa su ascensión.

Por otro lado, los Federicho Chiesa (1997) y Sandro Tonali (2000) no han tenido su mejor temporada. Es cierto que en el caso del futbolista de la Fiorentina, la falta de aspiración del equipo le ha lastrado. Y en el caso de Tonali, la mala dinámica del Brescia y el descenso del club tampoco han servido para potenciar al mediocentro italiano, pero han estado un nivel por debajo de los elegidos.

Ya se ha mencionado, pero las lesiones de Merih Demiral (1998) y de Nicolò Zaniolo (1999), ambos caídos en el mismo partido y con la misma lesión (rotura del ligamento cruzado anterior), les han impedido colarse en este once. Iban a ser dos grandes figuras a seguir en Italia y lo cierto es que, cuando mejor se encontraban, cayeron lesionados. No obstante, la Serie A ha vuelto a ejemplificar que, sobre el talento joven, tiene mucho que decir.

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