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Segunda B

Aimar Oroz, la gran esperanza de Tajonar

Hace pocas fechas se conocía la noticia de la renovación de Aimar Oroz con Osasuna hasta el año 2023. El canterano ha hecho méritos para que el club navarro le blinde con un contrato así, y más aún con diversos medios haciéndose eco del interés del Athletic Club. Todo esto ha sucedido en el transcurso de su primera temporada en la Segunda B, donde ha exhibido muchos mimbres pese a su juventud.


Trayectoria


Pamplona le dio la bienvenida al mundo a Aimar Oroz el 27 de noviembre de 2001. En la capital navarra daría sus primeros pasos y sus primeros toques al balón. Tras pasar por clubes como la AD San Juan o Ikastola Sandulezai, cumpliría el sueño de jugar con el principal equipo de la región: Club Atlético Osasuna. Aimar ascendió hasta el equipo juvenil de Tajonar, donde seguiría creciendo como futbolista y forjando su carrera.

Tal sería su progresión que el mismísimo Jagoba Arrasate le daría la oportunidad de jugar con el primer equipo en un encuentro de Segunda División de la temporada 18/19, con apenas 17 años. Disputó los minutos finales de la penúltima jornada, e incluso dejó buenas sensaciones en el debut. Jagoba le seguiría dando confianza en la postemporada, al convocarlo para los entrenamientos con el primer equipo.

Esta temporada, bajo la tutela de Santi Castillejo en Osasuna Promesas, pudo disputar numerosos partidos del Grupo II de la Segunda B. En un principio con ficha del juvenil, pero finalmente consolidándonse y convirtiéndose en un habitual del filial rojillo. Disputó 21 partidos en los que dio muestras de calidad para confirmarse, a sus 18 años, como una de las grandes promesas de la categoría de bronce.


Habilidades técnicas


Oroz es un mediapunta organizativo que ha demostrado muchas cualidades a nivel técnico en Osasuna Promesas. Se presenta sobre el césped como un elegante medio ofensivo, capaz de jugar de primeras y de mover al equipo con una gran capacidad asociativa. A ello se le suma un buen control del balón, que le permite orientarse y defender la posesión ante la recepción de pases. Llega a hacer uso de su pierna mala en ocasiones para ello, con mucha coherencia y criterio.

Al ser un debutante en la categoría quizá no se atreve tanto a filtrar balones, pero suele encontrar bien a sus compañeros al espacio cuando lo hace. Tampoco lo vemos como un especialista a balón parado, pese a que Santi Castillejo confió en él como lanzador en este tipo de jugadas. En ambos puntos tiene un buen margen de mejora, aunque eso no le impide brillar a día de hoy como organizador en el juego.


Aptitudes físicas


En lo físico es importante resaltar el uso que hace de su cuerpo para evitar perder el balón y forzar faltas. No es un jugador fuerte, pero sabe esconder el balón y sacar provecho de su físico. Otro punto a destacar es que no se tiene constancia de lesiones importantes en su historial, por lo que es un jugador, a priori, que no es propenso a perderse partidos. Tampoco a parones importantes.

Por otra banda, no es un jugador demasiado veloz en carrera. Carece de cambio de ritmo o de potencia, algo que subsana con su buen hacer con el cuerpo y con el balón en los pies para poder deshacerse de la marca. Además, no es un jugador valiente a la hora de ir a pugnas físicas por balones aéreos o pelotas sueltas. Se le puede intuir que no confía en exceso en sus capacidades físicas.


Características tácticas


En lo táctico es excelente para su edad. Hace una gran lectura del juego, suele entender el posicionamiento de sus compañeros y sabe qué pase debe dar y en qué momento. Es capaz de ofrecerse entre líneas y de darle fluidez al juego mediante sus acciones, tanto con el balón como sin él. Se le ven muchas capacidades para poder cargar con las posesiones de Osasuna Promesas, pese a que en ocasiones pierde un poco su posición.

En defensa también vemos un buen desempeño de Oroz. Solidario en los contextos de presión, donde hace grandes esfuerzos y es capaz incluso de cortar balones en campo rival. Tanto en la presión a la salida de balón como en la presión tras pérdida tiene buena noción de la situación y de cómo debe actuar. Más verde lo vemos en la defensa posicional, donde no es extraño que pase desapercibido. Suma bastante menos que en contextos de presión.


Evolución


Tan solo hemos visto media temporada de Aimar Oroz en la Segunda B, por lo que hacer juicios a largo plazo es complicado. Está claro que Osasuna confía en su crecimiento futuro al haberle ofrecido un contrato tan extenso. A día de hoy es posible que la de bronce deba ser su categoría para poder seguir madurando y creciendo gradualmente, al menos otro año más.

En un principio no parece descabellado pensar que podría llegar al fútbol profesional español, y llegar a ser un jugador habitual en alguna de las dos principales categorías. No obstante, eso está aún en las manos del futuro y en los pies del joven navarro.

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