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Dejan Kulusevski no se hace el sueco

La relación entre el fútbol sueco y el calcio italiano podría reducirse a la sempiterna figura de Zlatan Ibrahimovic, a quien sus 39 años no le pesan a la hora de pilotar la nave ofensiva del AC Milan. Sin embargo, pese a la larga vida que pueda tener uno de los puntas más emblemáticos de los últimos tiempos, la Serie A parece haber encontrado un nuevo jugador fetiche procedente de tierras nórdicas.

Se trata de su compatriota Dejan Kulusevski (Estocolmo, 2000). Pese a sus 20 años y a su discreto dorsal (el número 44) se ha hecho un hueco en el remodelado proyecto de la Juventus que lidera Andrea Pirlo. Con alma de centrocampista pero de dotes claramente ofensivas, aterrizó en verano de 2020 desde Parma como petición expresa del sacrificado Maurizio Sarri. Ya ha emergido como una de las referencias del gran dominador del Scudetto de las últimas nueve temporadas.


Trayectoria


De sangre sueca y raíces macedonias, Kulusevski llamó a las puertas del fútbol europeo a sus 16 años. Fue cuando aterrizó en Bérgamo procedente de la cantera del IF Brommapojkarna, escuela puntal del fútbol sueco. Aunque apenas pudo debutar en el primer equipo durante la temporada 2018/2019 de la mano de Gianpiero Gasperini, su rendimiento en las categorías inferiores del Atalanta no pasó inadvertido por los demás clubes de la bota. Allí sembró 11 goles y 14 asistencias durante el curso.

Concretamente, fue el Parma de Roberto D’Aversa el que le brindó un puesto fijo en su banda derecha de ataque. Kulusevski no defraudó. Sus 10 goles y 9 asistencias situaron al sueco de apenas 19 años como una de las promesas de la campaña en el fútbol italiano. El campeón no lo dejó pasar por alto, haciéndose con sus servicios por unos 35 millones de euros.


Habilidades técnicas


Desde que saltó al fútbol de primer nivel, Dejan Kulusevski no se ha hecho el sueco. Al contrario, atributos como la capacidad de controlar el balón, la versatilidad en posiciones de ataque o la generación de espacios o la agilidad física han hecho de este zurdo afincado en la banda derecha uno de esos extremos clásicos a tener en cuenta durante los próximos años. Su talento le convierte en un contendiente muy respetable para las defensas rivales.


Aptitudes físicas


Con sus 1,86 metros de altura, el sueco es un futbolista corpulento y engañoso, ya que su posición natural es o debería ser la de centrocampista. Es inteligente a la hora de mover el juego, pero a la vez se aprovecha de su físico para abrirse hueco en el tramo ofensivo de su equipo.


Características tácticas


D’Aversa le convirtió en un fijo en el costado diestro del ataque de su 4-3-3, potenciando sus rasgos ofensivos y de desborde hacia el centro. Desde su llegada a Turín, Pirlo le ha sacado partido en fases de elaboración, situándole más atrasado de donde jugaba en el Parma.

Sin embargo, las bajas de jugadores como Cristiano Ronaldo han hecho al de Estocolmo ganar presencia en el ataque bianconero, llegando incluso a ocupar la punta. Kulusevski se ha convertido en una pieza muy recurrente del 3-5-2 que dibuja Pirlo, salvando incluso algún que otro partido. Su progresión parece no tener techo a día de hoy.


Evolución


Desde que aterrizara en Bérgamo, el crecimiento de este centrocampista de carácter ofensivo ha sido imparable, hasta el punto de emerger como una de las grandes promesas de la Serie A. Su físico, a la vez que su potencial futbolístico, resulta envidiable. Ya ha conseguido relucir con el vigente campeón liguero. La actuación del pasado curso con el Parma llegó a situarle en los 30 millones de euros, cantidad que la Juventus pujó por él hasta llegar a una cifra cercana a los 45 millones que tasan actualmente su precio de mercado. Ha amortizado con creces la apuesta del conjunto de Roberto D’Aversa.

La evolución de Dejan Kulusevski, sin embargo, traspasa su valor potencial. En lo futbolístico, se ha asentado como un perfil zurdo en el costado diestro, como en su día hizo Robben. Sin embargo, su capacidad de adaptarse al esquema le han hecho variar en más de una ocasión su rol en el once de la Juventus. Ha llegado a jugar como segundo punta junto a Álvaro Morata, o incluso irrumpir sin tapujos en la banda contraria. Hablamos por tanto, de un abanico de perfiles reunidos en uno de los jóvenes más prometedores del fútbol sueco. Ya despunta en la liga italiana.

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