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ENTREVISTA | Jeni Morilla: “En mi época íbamos a ciegas, no sabía ni que existía el fútbol femenino”

Jeni Morilla (Coria del Río, 23 de enero de 1989) es sinónimo de gol y trabajo en silencio. Con 16 años empezó su andadura en el Mairena Aljarafe, para luego defender la camiseta del Sporting de Huelva y del club de su vida, el Sevilla FC, cumpliendo dos etapas en cada conjunto.

La próxima campaña vuelve a la que fue su casa. Defenderá la camiseta del equipo onubense en la Primera Iberdrola en busca de goles y buen fútbol para conseguir los objetivos marcados.

¿Qué despertó tu interés por el fútbol?

En mi casa desde siempre se ha vivido mucho el fútbol. Mi abuelo y mi padre son de ir al estadio y de ver a todos los demás equipos en la televisión.

¿Qué opinión tuvo tu entorno al saber que querías jugar al fútbol?

En general bien, aunque a mi mamá en un principio no le hizo mucha gracia. Soy de un pueblo y prácticamente era la única niña que jugaba al fútbol. Además, he sufrido muchos comentarios típicos (“marimacho”, “el fútbol es para niños”, etc…). Creo que eso a mi madre le daba un poco de miedo.

Supongo que hubo que superar muchos obstáculos. ¿Qué recuerdos tienes de tus inicios como futbolista? ¿Imaginabas poder dedicarte a ello profesionalmente?

El primer día que fui por primera vez a un equipo era ya bastante mayor, 16 años, y la verdad es que lo recuerdo como un día muy bonito. Por fin cumplía un sueño, el poder jugar al fútbol. Por entonces no tenía ni idea de cómo era este mundo, y por supuesto jamás pensé en llegar tan lejos, ya que por desgracia no tuve la suerte que tienen hoy en día las niñas de poder tener referentes. En mi época íbamos a ciegas, no sabía ni que existía el fútbol femenino.

Entonces, ¿en quién te fijabas? ¿Había algún referente, aunque no fuera femenino?

De pequeña me encantaba Davor Šuker, jugador del Sevilla, y por supuesto Zidane. Siempre ha sido uno de mis referentes. Por desgracia, referente femenino no tenía porque no conocía, pero una vez empecé siempre me ha encantado Losada.

¿Sabemos que has estado compaginando el entrenamiento con los estudios y el trabajo. ¿Cómo conseguías llevarlo todo?

Es algo que cuando lo pienso… No sé cómo lo hice, he llegado a llevar también hasta trabajo, las tres cosas. Con mucha organización pues conseguía todo, pero la verdad es que acababa muerta.

Tras probar otros deportes, con 16 empiezas en el Mairena. ¿Cómo fue el adaptarte con esa edad a un equipo sin antes haber jugado?

Pues la verdad es que no me costó nada. Cuando me vieron allí al momento me hicieron la ficha para poder jugar ese mismo fin de semana. Recuerdo que a mi padre le preguntaron que si de verdad nunca había jugado porque hacía movimientos y cosas que para no haber jugado nunca no eran normales, a no ser que te lo hubiesen enseñado antes. Pero claro, veía muchísimo fútbol y como siempre quería ser delantera me fijaba en lo que hacían los delanteros que me gustaban.

¿Qué recuerdos te llevas del Mairena Aljarafe?

Tengo recuerdos muy bonitos futbolística y personalmente. A día de hoy conservo muchas amistades de ese vestuario. Una de ellas es Virgy, con la que he tenido este año la suerte de volver a compartir vestuario.

Tras temporada y media, empiezas a defender la camiseta del Sporting de Huelva.

Pues la verdad es que fue algo que no esperaba. Antonio Toledo me había visto el año anterior en la liga porque el Sporting subió ese año a Primera, y me llamó para que fuese a entrenar un par de días a ver qué tal me adaptaba al equipo y la verdad es que bastante bien. Había varias jugadoras que conocía de haber compartido con ellas vestuario en el Mairena y me cuidaron mucho.

“Jamás pensé en llegar tan lejos”

Durante esas tres temporadas en el equipo onubense, ¿qué aprendió Jenifer Morilla?

Aprendí a competir de verdad, porque era la máxima categoría y también a que las cosas no son tan fáciles como parecen, pero con trabajo y constancia se consiguen

En la 2009/2010 empiezas a defender la camiseta del Sevilla FC. ¿Qué fue para ti recibir la llamada del conjunto hispalense?

Fue algo muy bonito y especial, todos saben que soy sevillista y mi familia entera es sevillista y de carnet, entonces la verdad es que fue algo muy grande y de lo que me siento muy orgullosa.

Finalizas dos temporadas en el Sevilla FC y regresas al Sporting de Huelva para completar dos campañas más. ¿Cómo se forjó tu vuelta?

Por entonces el Sporting tenía mejor plantilla y decidí que lo mejor era volver. Al fin al cabo la vida son etapas, algunas más largas otras más cortas, pero etapas.

Volviste al conjunto de Nervión para asentarte y completar un total de siete temporadas. ¿Cómo ha evolucionado Jeni como jugadora?

Creo que muchísimo, no tengo nada que ver a cuando comencé, ya que por así decirlo mi formación han sido estos años, ya que no tuve la suerte de empezar en una escuela.

En la 2014/2015 viviste el descenso con el club de tu vida. ¿Qué pasaba en ese momento por tu cabeza?

El peor día de mí vida. Lo pasé muy mal, encima tuve una lesión y los últimos 3 meses no pude estar con el equipo dentro del campo, entonces el dolor era doble.

Imagen: Sporting Huelva.

Y si viviste el descenso, también fuiste protagonista del ascenso. ¿Qué significó para ti esa temporada y en concreto ese momento?

Ese fue el mejor día de mi vida. Me sentía en paz con el Sevilla, por fin estaba donde merecía.

Centrándonos un poco más en la actualidad, ha sido una temporada bastante complicada por la falta de minutos. ¿Qué valoración harías?

Para mí esta temporada ha sido nefasta, en todos los sentidos. La verdad es que me llevo un sabor de boca muy amargo. Futbolísticamente me sentía muy bien, pero bueno, a veces eso no lo es todo para poder tener más minutos.

Fichas por el Sporting de Huelva para cumplir tu tercera etapa. ¿Qué objetivos personales tienes de cara a la próxima temporada? ¿Y a nivel grupal?

Esta temporada mi objetivo principal es disfrutar al máximo y por supuesto dar todo por el equipo. En lo grupal, espero que se nos dé una buena temporada, confío en la plantilla que se ha formado.

Como tantos otros deportistas, has tenido que adaptar tus entrenamientos en la época de confinamiento. ¿Cómo te ha ido durante estos meses? ¿Crees que afectará en el rendimiento de cara a la próxima temporada?

Sí, la verdad es que para los/as deportistas este confinamiento ha sido un infierno, como para todos. He intentado adaptarme como he podido e intentar mantenerme. No creo que nos afecte porque tenemos ahora tiempo para poder preparar la nueva temporada.

¿Qué crees que ha fallado en el fútbol femenino español para estar todavía tantos pasos atrás con respecto a otros países?

Lo principal y siempre lo he dicho: la publicidad y el que no nos visualicen mucho más.

¿Crees que algún día el fútbol masculino y el femenino estarán equiparados?

Equiparados no lo sé, ojalá. Pero con que tengamos todas las jugadoras sueldos dignos y podamos vivir plenamente de esto me conformaría.

Sobre la polémica de los derechos de formación y sus respectivas cláusulas. ¿Cuál es tu opinión sobre este tema?

A ver, pienso que deben existir esas cláusulas porque los clubes deben obtener algún beneficio, pero con lo que no estoy de acuerdo es con las cláusulas desorbitadas que existen a día de hoy. Espero que se solucione pronto, ya que tenemos a muchas de nuestras promesas sin saber qué pasará, y es una pena que tengan que irse fuera.

“Uno de mis referentes ha sido Kanouté, y además llevaba el dorsal 12”

¿Qué consejos les darías a las más pequeñas, para que sigan luchando por su sueño?

Lo primero que estudien mucho y que sean personas de provecho, y lo segundo que trabajen mucho y sean humildes, que todo llega.

Ahora que te conocemos un poco más futbolísticamente, ¿cómo es Jeni Morilla fuera de los campos de fútbol?

Pues soy una persona muy transparente, alegre y muy activa.

Terminemos. ¿Por qué la celebración del “pollito” y siempre el número 12?

El pollito es una historia del año del ascenso. Todo viene de que Maribel y Ana (las entrenadoras de ese año) nos decían que éramos sus pollitos. Se me ocurrió la idea de que si ganábamos la liga ya no éramos pollitos, si no pollos evolucionados, entonces en el ascenso decidí que cada gol que marcase iba a celebrarlo con la careta de un pollo evolucionado que yo misma me hice con gomaeva, mis ocurrencias… Y el número 12 porque uno de mis referentes ya de más mayorcita ha sido Kanouté y siempre me ha gustado el 12. Encima lo llevaba él, pues entonces no hay más que hablar.

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