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Gianluca Busio, la perla estadounidense con ‘ADN Barça’

Gianluca Cristiano Busio (Carolina del Norte, Estados Unidos, 2002) es, a sus 18 años, uno de los pilares fundamentales en el ecosistema de Peter Vermes en Sporting Kansas City. Un recién mayor de edad que, desde los 16, ya dejaba sus primeros destellos en el mundo del soccer en Estados Unidos. Por si fuera poco, otro de los diamantes en bruto que, más pronto que tarde, exportará la Major League Soccer. Ya apuntan su parecido a Andrea Pirlo. En este 2020 ha sido clave para clasificarse con SKC para Playoffs como primeros de la Conferencia Oeste.


Trayectoria


De padre italiano (de ahí su nombre) y de madre afroamericana, nació Gianluca Busio en Greensboro. Además, tiene una hermana mayor y un hermano menor, el cual juega en los Charlotte 49ers de la Universidad de Carolina del Norte. Como otros tantos, es uno de los grandes ejemplos de cómo Estados Unidos, de la mano de la Major League Soccer, está fomentando el trabajo de cantera. De ahí que salgan tantas figuras durante los últimos meses, como mera muestra de que dicha inversión empieza a ver sus frutos. Una tendencia que, además, irá cada vez más al alza.

En su caso, creció y desarrolló su fútbol en el North Carolina Fusion, equipo desde el que daría el salto en 2016 a la Academia del Sporting Kansas City. En parte, por culpa de Jon Parry, director de esta. Y es que SKC es otra de las principales franquicias de la MLS que más apuesta por su cantera. Sin ir más lejos, además del mismo Busio, en este 2020 han sido de la partida, o, al menos, convocados, otros jóvenes prospectos. Jaylin Lindsey (20, lateral derecho titular), Cameron Duke (19), Wan Kuzain (22), Tyler Freeman (17), Felipe Hernández (22) o Wilson Harris (20).

Busio se formó en el North Carolina Fusion antes de ingresar en la Academia del Sporting Kansas

Su llegada al Sporting Kansas City le permitió seguir su crecimiento en el antiguo Swope Park Rangers, ahora renombrado como Sporting Kansas City II. Es decir, el filial de la franquicia, el cual juega en la USL Championship, 2º escalón del ‘soccer’. Su sorprendente nivel “obligó” su salto al profesionalismo, convirtiéndose en 2017 en el segundo jugador más joven (15 años y 89 días) en firmar un contrato MLS como Homegrown Player desde Freddy Adu en 2004, cuando fichó por DC United. Poco después, llegó su debut a los 16 años y 9 días, jugando al completo los 90 minutos de un partido de la US Open Cup en la victoria sobre Real Salt Lake.

A su temprana edad seguía quemando etapas a la velocidad de la luz. En ese momento, pasó a ser el segundo jugador más joven en repartir una asistencia o el segundo en marcar un gol en la MLS. Además, mientras iba ganando cada vez más oportunidades con Sporting Kansas City, también lo hacía con las categorías inferiores de los Estados Unidos. Desde la sub-15, pasando por la sub-17 hasta la sub-20. Un fijo en el combinado de las barras estrellas que ya llama a la puerta de los mayores que dirige Gregg Berhalter.

En 2020, con apenas 18 años, ya registra un total de 55 partidos con el primer equipo de Sporting Kansas City, además de cinco goles y seis asistencias. Un reflejo de la precocidad de su crecimiento, que, como no podía ser de otra manera, no ha pasado desapercibido para varios grandes equipos de Europa. En su radar ya lo tienen Barcelona, Juventus, Napoli, Roma, Fiorentina, PSV, Celtic o Mönchengladbach. Su lanzadera al Viejo Continente está más lista que nunca.


Habilidades técnicas


El principal fuerte de Gianluca Busio es, sin duda, su capacidad de dirección del equipo. Es decir, a sus 18 años no le tiembla para nada el pulso al tomar la batuta del balón para repartir juego a diestro y siniestro. Unas dotes de lo más envidiables a su corta edad. Así lo demuestran sus gratos números: ostenta un 85% de acierto en el pase (90% en el caso de ser en campo propio), algo que denota su creciente rol como organizador de Sporting Kansas City, uno de los equipos más corales de la MLS, ya sea como pivote (en ausencia del español Ilie Sánchez) o interior.

Además, goza de una finura y plasticidad en sus movimientos que le permiten girar con mayor facilidad para desquitarse de la presión de sus rivales e imprimir unas cuantas marchas más al juego de los antiguos Wizards. No obstante, no destaca por ser un regateador excepcional. Tampoco por ser un ganador nato de duelos individuales. Una de sus máximas es la de jugar fácil: recibir y soltar.


Aptitudes físicas


En lo que respecta al físico, Gianluca Busio representa aquella figura de mediocentro bajito, liviano, pero jugón. Es decir, que su estatura significa más un pro que un contra, sobre todo a la hora de poder desarrollar su tipo de fútbol. Apenas 1’70 metros es la altura del futbolista estadounidense y 61 kg su peso, rozando el pluma. Por razones obvias, no destaca por ser un as de robar balones ya que su reducida envergadura no le permite ir al choque con total seguridad de salir triunfador (se impone en el 51% de ellos).

Sin embargo, esto, a su vez, le dota de unas cualidades técnicas más refinadas. Ágil, rápido y muy móvil. Aspectos clave para realizar el rol, ya sea de interior o de pivote, con el que girar a sus marcas en la presión, y servir de salvoconducto del juego del equipo. O, también, como filtrador principal de pases a la espalda de la defensa. De ahí sus boyantes números en la creación: promedia cerca de 50 toques por partido y del 90% de acierto en el pase, además de crear tres grandes ocasiones.


Características tácticas


El encaje ideal de Gianluca Busio es difícil de vaticinar de cara al futuro, pero sí que el ecosistema que mejor casa con él es el del juego de posición. Ha demostrado sentirse tan cómodo como de pivote como de interior, eso sí, siempre dentro del 1-4-3-3 clásico de Peter Vermes. No obstante, es cierto que el primer rol ha sido más ocasional, a causa de las bajas, en especial del español Ilie Sánchez. Puro ADN Barça. Es por ello por lo que el futbolista estadounidense tiene uno de los mejores mentores posibles para seguir desarrollando su buen trato con el balón. Así, no es casualidad su gran rendimiento como el metrónomo del equipo en la medular cuando la ocasión lo requería.

Por otro lado, como volante también ha dejado sus mejores sensaciones. Gozando de más libertad, aunque siempre muy ligado a la elaboración del juego, siendo fundamental a la hora de imprimir velocidad a esa salida desde atrás, de dirigir… Sin que apenas le tiemble el pulso a sus 18 años. Goza de llegada, pero no es un finalizador nato (solo un gol en 2020). Es decir, destaca más en su faceta de asistente (tres), o, incluso, de creador de grandes ocasiones de peligro.


Evolución


El crecimiento de Gianluca Busio es algo que venía anunciándose desde que debutó con solo 16 años. El descaro que ya mostraba durante sus primeros partidos como profesional no fue ninguna casualidad. Sobre todo, por el perfil de futbolista estadounidense tan diferente al resto. Amante del juego de posición, implicación máxima en las tareas de elaboración, con una técnica muy fina. Además, sin un exceso de vocación ofensiva por llegar desde atrás a la zona de castigo rival. Su evolución dependerá de si finalmente destaca más por ejercer el rol de pivote o de interior. Lo que está claro es que, tanto en una posición como en otra, ya ha demostrado su valía.

Además, ese tipo de juego no ha pasado desapercibido para gigantes de Europa como Barcelona o Juventus. En el caso de los primeros, no es para menos que hayan puesto sus ojos sobre Busio por sus similitudes y el buen encaje que podría tener en un futuro de azulgrana. Mientras que, con los segundos, sus raíces italianas y el parecido que ya le han encontrado con Andrea Pirlo, jugador que, precisamente, empezó como interior/volante y terminó en Turín de la mano de Massimiliano Allegri como regista. Es decir, un camino que podría seguir el estadounidense. Su oportunidad de desembarcar en Europa llegará. El éxodo de las barras y estrellas ya está aquí.

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