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Laura Domínguez, electricidad pura para el Madrid CFF

A la misma velocidad que sube un gato a la copa de un árbol, Laura Domínguez (Madrid, 1997) lo hace para propulsarse por la banda con el balón pegado a sus pies. La futbolista se postuló como la correcaminos de la banda izquierda del Madrid CFF y ha conseguido situarse como una habitual en el esquema madridista. En la presente temporada ha descubierto una nueva vertiente en su fútbol, pasos por detrás de su posición natural, en el lateral izquierdo.


Trayectoria


Sus primeros golpeos de balón se produjeron en la RSD Alcalá, lugar en el que comenzó a crecer hasta dar el salto al Madrid CFF. A partir de ese instante, en el mismo terreno por el que corretea actualmente, sus botas fueron adquiriendo esa magia que tanto le caracteriza. Su destino tomó un camino paralelo, no muy lejos de donde estaba. El Rayo Vallecano fue un buen puerto de paso para continuar creciendo como jugadora. Las dos temporadas en las que portó la franja roja le sirvieron para curtirse en Primera División y madurar, al mismo tiempo que competía contra las mejores jugadoras del panorama nacional.

Todo este trayecto para llegar hasta el lugar en el que se encuentra. Después dar el salto en busca de convertirse en la jugadora que es ahora. Tampoco hay que olvidar su paso por las categorías inferiores de la Selección Española. Bien es sabido que Laurita, como es mayormente conocida, dejó su huella con magníficas actuaciones mientras portaba la elástica del combinado español.


Habilidades técnicas


Laura Domínguez es una jugadora eléctrica y desequilibrante. Su pierna zurda y su facilidad para driblar a rivales, sumado a la verticalidad que tanto le caracteriza, dejan constancia del tipo de jugadora es. Una jugadora de estatura baja que disfruta gambeteando con el balón en el borde del área cuando se viste de extremo.

El compromiso defensivo es otra de las labores encomiables que realiza la madrileña. Ya era digna de alabanza cuando lo hacía como extremo y, ahora, desde una posición notablemente más retrasada, ha demostrado tener un ojo puesto siempre en su la atacante que busca con insistencia su banda.

No hay que olvidar tampoco la tranquilidad que transmite con el balón en los pies. Sus nervios de acero le permiten ser una figura clave en la salida de balón buscando siempre a la jugadora mejor situada. Todo ello sin perder el balón, ahí es donde está la clave.


Aptitudes físicas


Su baja estatura le permite aprovechar al máximo la aerodinámica que su físico le otorga. Pese a que sus 159 centímetros de altura pueden suponerle una dificultad para defender el juego aéreo, éstos le permiten hacer uso de una velocidad punta que deja a sus competidoras compitiendo contra su sombra. Su perfil físico le permite desequilibrar a las jugadores rivales con mucha facilidad. Sin embargo, ante los ataques posicionales puede llegar a sufrir en mayor medida.

A la hora de lidiar contra jugadoras mucho más corpulentas su estilo de juego sufre variaciones, ya que se ve obligada a jugar continuamente con espacio y tratar de evitar el contacto físico. Es al espacio cuando se convierte en una futbolista explosiva y desequilibrante.


Características tácticas


El cambio de rol le ha provocado una variación táctica notable en su juego por el carril izquierdo. Ha demostrado ser una jugadora muy polivalente, siempre dispuesta a cumplir en la posición en la que se la requiera. Ya mostró en categorías inferiores que estaba capacitada para jugar también en banda derecha, con ese particular juego hacia dentro que le permitía ver puerta con mayor facilidad y abrir la banda al lateral. Ahí se encuentra uno de sus movimientos más habituales, partir de fuera para recibir el balón por dentro mediante desmarques de ruptura aprovechando el espacio entre lateral y central.

En cuanto a su papel como lateral se refiere, aún le queda curtirse en la posición para poder desenvolverse en todas las facetas del juego que la demarcación supone. Por el momento es entendible, ya que su trayectoria como defensa ha comenzado esta temporada y necesita un proceso de adaptación. No ha perdido su instinto de extremo y en su intención siempre queda situarse como una atacante más.


Evolución


Laura Domínguez es, sin duda alguna, una futbolista que ha demostrado estar hecha para jugar, donde sea, siempre disponible para cumplir en el lugar necesario. Su proyección era innegable y con el paso de los años lo ha ido confirmando. Ahora afronta un nuevo desafío en la zaga, demarcación en la que ha recalado por las innumerables bajas en su equipo y donde ha sorprendido gratamente al cuerpo técnico madrileño.

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