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Lorenzo Pellegrini, el último toque de la Roma

Regresó en 2017 a la Roma, el equipo de sus amores, y en su tercera temporada en el primer equipo, Lorenzo Pellegrini está firmando su mejor curso en sensaciones y está camino de hacerlo en números. Paulo Fonseca le ha dado un rol con mucho peso en el equipo y sin un Zaniolo que se rompió el ligamento cruzado anterior el pasado mes de enero, Pellegrini es quien mejor baila de esta Roma.


Trayectoria


Nacido el 19/06/1996 en Roma y como buen capitalino, tuvo que elegir entre dedicar su pasión a la Roma o a la Lazio. Se decantó por los colores rojo y dorado que defiende la ‘Loba’ y con solo 9 años entró en las categorías inferiores del equipo. Lorenzo Pellegrini no comenzó como mediocentro, sino que sus primeros pasos fue como delantero. Presentaba un físico superior al de sus rivales, con mucha altura, y fue lo que le hizo plantarse como punta. No obstante, el resto de compañeros comenzaron a crecer mientras él se estancó y fue cuando comenzó a retrasar su posición.

Mirko Manfrè fue el primer técnico que lo alineó como centrocampista, pero Pellegrini reconoce que Vincenzo Montella y su cuerpo técnico fueron quienes le dieron las claves para sentirse cómodo en esta parcela. Fue en la etapa juvenil cuando Montella -un gran ex jugador de la Roma- dirigió a Pellegrini y con él, cambió su visión del fútbol.

Debutó en el primer equipo giallorosso con 18 años y 9 meses en un partido ante al Cesena, el 22/03/2015. El Dino Manuzzi acogió su estreno en Serie A con la victoria romanista por 0-1 a las órdenes de Rudi García. Sin embargo, ese mismo verano decidió salir de la Roma para coger experiencia y cargar las piernas de minutos.

Por algo más de un millón de euros se marchó al Sassuolo, uno de los equipos que mejor trabaja y exprime a los jóvenes talentos. De la mano de Eusebio Di Francesco llegó a mostrar su mejor versión jugando como interior en un 1-4-3-3, siendo clave, anotando goles, repartiendo asistencias y ayudando a conseguir la utópica clasificación a la Europa League. Después de dos temporadas allí, la Roma decidió abonar 10 millones de euros para que Pellegrini volviese a casa, con Di Francesco de la mano. Lo hizo heredando el ‘7’ que lució Bruno Conti en su época.


Habilidades técnicas


Si algo hay que destacar de Lorenzo Pellegrini es su magnífica visión de juego. Hoy en día ocupa una posición de trequartista en la Roma y cerca del área es un futbolista que sabe leer muy bien los espacios y los desmarques de sus compañeros. Sin ser un futbolista que brille tanto como sí Nicolò Zaniolo, el romano es mejor que este en muchas otras características.

A su visión de juego hay que sumar una gran capacidad para superar líneas rivales en conducción, jugar en pocos toques y no complicar al equipo con jugadas individuales. En ese sentido, Pellegrini no es un futbolista sobre el que se centren tanto los focos. Agarra el balón, conduce y suelta o bien juega en pases sencillos y rápidos. Presenta una condición combinativa muy buena. Diestro de naturaleza, tiene un gran manejo de su zurda.

Y también hay que resaltar su disparo de media distancia. Tiene muy buen toque de primera y con el balón en carrera, lo que hace ser un futbolista muy peligroso en segunda línea. No solo asiste, sino que también anota. Y no solo anota, genera un peligro constante en el última cuarto del terreno de juego.


Aptitudes físicas


Con 1’86 metros de altura, Lorenzo Pellegrini presenta un físico bastante alejado del mediapunta clásico. Su altura y su buen cuerpo a cuerpo le permiten realizar muchas arrancadas y conducciones con el balón, así como ir al choque con los rivales. Es un futbolista que se hace fuerte fuera del área, que protege bien el balón y cuyo centro de gravedad está muy equilibrado. Pese a que es uno de los habituales en ser sustituidos para refrescar el centro del campo, suele llegar con fuelle a los últimos minutos del partido.

Es una buena opción para oxigenar a su equipo. Aguanta bien de espaldas, es capaz de prolongar balones y bajo presión se maneja bien. No obstante, es un jugador que cuando tiene espacios y se encuentra libre genera más peligro.


Características tácticas


El mediocentro italiano ha permutado en diferentes posiciones según los esquemas que han propuesto desde el banquillo. Lo que está claro es que donde mejor rendimiento ha aportado ha sido como trequartista. Si bien comenzó en el Sassuolo actuando como interior en el 1-4-3-3 de Di Francesco, Pellegrini casi siempre intentaba aparecer en la máxima altura posible. Los dos interiores se escalonaban para formar distintas alturas junto al pivote y el más adelantado era Pellegrini, por sus condiciones.

Cuando Di Francesco llegó a la Roma junto a Pellegrini, volvió a actuar como interior, pero esta vez apareció en una zona intermedia. Dependiendo de su acompañante en el interior, tenía que adoptar un rol u otro. Quien más le acompañó fue Nainggolan, por lo que su responsabilidad era más la de jugar y salvaguardar la zona intermedia, porque el belga finalizaba las jugadas en posiciones muy avanzadas.

Con la marcha de Strootman y el propio Nainggolan al curso siguiente, Di Francesco tuvo que reinventar el centro del campo y Pellegrini fue objeto de diferentes probaturas. Cuando dispuso un 1-4-2-3-1, Pellegrini llegó a actuar en un doble pivote en el que sufre mucho porque al recibir de espaldas en una zona con tanta presión, el italiano sufre mucho para dar media vuelta. Está más encorsetado y tiene menos libertad para romper líneas. Sin embargo, cuando actuó como mediapunta, sí mejoró su imagen y la de la Roma.

De hecho, ahí es donde mejor está luciendo con Paulo Fonseca. Porque el técnico portugués apuesta por un 1-4-2-3-1 en el que el doble pivote se escalona y le da libertad al mediapunta, Pellegrini en este caso. Jugando cerca del delantero es donde mejor se siente el ‘El Magnífico’, como le apodan. Hay que añadir que de esta forma también está más eximido de tareas defensivas.

Esta podría ser una disposición cualquiera en el centro del campo de la Roma. Amadou Diawara y Jordan Veretout regentando el doble pivote y Lorenzo Pellegrini como enganche. Con el balón es Diawara quien ejerce como pivote, Veretout en un rol de ida y vuelta se sitúa en una posición intermedia y Pellegrini un escalón por delante, más cerca del área.

Cerca del área es donde crea más peligro, para combinar con los hombres de banda y Dzeko y ser un efectivo importante en segunda línea. Como trequartista, Pellegrini aporta un timing muy maduro y acertado. Sabe cuando filtrar balones, interpretar el juego y es muy bueno en la toma de decisiones, lo que se traduce en que a pesar de tener 23 años, es un futbolista bastante inteligente.


Evolución


Lorenzo Pellegrini tuvo un crecimiento muy rápido en los dos años que jugó en el Sassuolo, pero desde que llegó a la Roma no se terminó de ver a un Pellegrini diferencial hasta esta temporada. Quemó etapas rápidamente y en la capital, con un equipo con mayores aspiraciones y exigencias, le costó encontrarse dentro del terreno de juego.

Esta temporada suma 4 goles y 10 asistencias -en competiciones oficiales- y tiene a tiro superar su mejor registro goleador -8 tantos con el Sassuolo- porque en cuanto a pases de gol ya lo ha hecho. Es el tercero máximo asistente de la Serie A con 8 asistencias, por detrás de Luis Alberto (12) y el ‘Papu’ Gómez (10).

En definitiva, su regreso a la Roma lo ha hecho madurar como futbolista. De no encontrarse a ser clave en la actual temporada. Paulo Fonseca ha generado el mejor ecosistema para el italiano y ahora su proyección apunta a centrarse más como figura del equipo. Romano y romanista, muchos lo ven como el heredero de Totti y De Rossi como estandarte del club, y va por el camino de serlo: “Me gustaría quedarme en la Roma para siempre”, declaró Pellegrini en una entrevista a La Gazzetta dello Sport. Sea como sea, la Roma tiene en sus filas a uno de los mejores lectores de juego de Italia.

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