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Fútbol Femenino Primera Iberdrola

Natalia Ramos, polivalencia tinerfeña

Desde pequeña solo quería jugar con balones. Natalia Ramos Álvarez (San Cristóbal de La Laguna, Santa Cruz de Tenerife, Canarias, 1999) ha heredado la pasión por el fútbol de su padre Miguel Ramos, antiguo jugador de Segunda B, y de su tío, Eduardo Ramos, que llegó a militar en Primera División con el Tenerife.


Trayectoria


Natalia Ramos empezó su andadura en el fútbol jugando en el CD Esperanza, a la edad de cinco años. A continuación fichó por el Charco del Pino, actual UD Granadilla Tenerife. Tres años después, en 2015 y con 16 primaveras, estaba jugando en la Primera División. Lo logró tras conseguir, la campaña anterior, el ascenso a la élite del fútbol español.

En la temporada 17/18 aterrizó en un histórico de nuestro fútbol, el Levante UD. Allí estuvo una sola y complicada campaña. Regresó al UD Granadilla Tenerife, aunque la vuelta a casa fue dura al principio, ya que disputaba pocos minutos e incluso jugó algún partido puntual con el filial. Todo ello le ayudó a superarse.

Destacó desde el fútbol base, algo que le hizo ser llamada habitualmente por las categorías inferiores de la Selección Española. Natalia Ramos ha logrado con el combinado nacional un subcampeonato de Europa sub-17 (Bielorrusia, 2016), una medalla de bronce en el Mundial sub-17 (Jordania, 2016) y dos Campeonatos de Europa sub-19 (Irlanda del Norte 2017 y Suiza 2018).


Habilidades técnicas


Natalia Ramos tiene capacidad para jugar en diversas posiciones lo que le hace ser una jugadora muy completa. Entre las grandes virtudes que atesora la jugadora chicharrera está la capacidad de sacar el balón jugado, sumándole una excelente capacidad para salir en conducción y filtrar pases entre líneas.

También cuenta con un buen remate de cabeza, que le sirve tanto para cortar balones peligrosos como para enviarlos al fondo de la red del equipo rival. Y es que Natalia Ramos no solo destaca en el ámbito defensivo, sino también en el ofensivo, ya que tiene buen golpeo de balón, recurso que aprovecha para realizar golpes directos o cazar balones rechazados en el área tras un córner.


Aptitudes físicas


En el apartado físico, Natalia Ramos destaca por su fortaleza gracias a sus 1’71 metros de altura y 63 kg de peso. A la hora de defender jugadas a balón parado, la jugadora aporta una gran seguridad. Por si fuera poco, eso le permite sacrificarse en más clases de tareas defensivas.


Características tácticas


Es una jugadora diestra y polivalente. Puede desarrollar su fútbol tanto en el centro de la defensa como de mediocentro de contención, siendo de ese modo la pieza de unión de la defensa con el ataque. También se le ha podido ver jugando por banda en el sistema 1-4-3-3 o en el doble pivote, acompañada de Silvia Doblado, para conseguir profundidad y filtración de pases a sus compañeras de ataque. En resumen: juega de lo que le manden. Y lo hace bien, gracias a su buena lectura del juego.

Tiene un carácter competitivo que le hace pelear cada balón como si fuera el último. Aporta al equipo experiencia y frescura, a pesar de su juventud. Además, de compromiso. Es una pieza importante en el esquema del equipo isleño, del que se ha convertido en una imprescindible durante el curso 20/21.


Evolución


A base de trabajo y mucha constancia, Natalia Ramos está creciendo a pasos agigantados. Muestra de ello es su gran temporada 20/21. Con tan solo 22 años ya es una pieza clave del UD Granadilla, y parte de culpa de su buena posición en la Primera Iberdrola es suya. Es una jugadora de presente y de futuro.

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