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La Liga Segunda División

El XI ideal sub-23 de la Segunda División 19/20

Sobra comentar lo extraña que ha resultado ser la Liga Smartbank 19/20. Aún así, hay algo que no ha cambiado a pesar de las pandemias mundiales y los escándalos consecuencia de las mismas. Los jugadores jóvenes siempre buscan destacar y ganarse un sitio en Primera, sean cuales sean las circunstancias, y varios de ellos han hecho méritos más que de sobra para conseguirlo. A continuación, el XI ideal sub-23 que, según El Scouting, ha reinado en esta edición de Segunda División.


Portero


El puesto en la portería le pertenece a Álvaro Fernández (1998), guardián del Huesca campeón. Aunque el riojano ya había disputado 17 partidos con el Extremadura en la temporada 18/19, el presente curso ha significado su consolidación como titular en un equipo que, ya desde el principio, prometía conseguir lo que ha conseguido. Fernández ha cosechado 36 participaciones con los oscenses, encajando 35 goles. Menos de un gol encajado por partido. La responsabilidad de que no haya completado los 42 de la liga regular recae en sus convocatorias con la Selección Española sub-21.

El meta, todavía con dos años más de contrato con el Huesca, se ha ganado el derecho a procurar consolidarse en Primera División. Ya debutó en ella defendiendo la camiseta de Osasuna, pero de manera testimonial.


Defensas


Los cuatro miembros de esta defensa son jugadores que, a principio de temporada, todavía no sabían lo que era competir en la categoría de plata.

El primero de ellos es Mujaid Sadick (2000), una de las escasísimas buenas noticias de la temporada del Deportivo. El zaguero riojano comenzó a tener protagonismo en el lateral derecho del equipo de la mano de Luis César Sampedro, no con mal rendimiento, pero donde verdaderamente ha explotado es en el centro de la defensa. Fernando Vázquez ha sabido explotar bien las cualidades de este chico, un portento físico que muy probablemente seguirá en el fútbol profesional pase lo que pase con el equipo gallego. Un auténtico fijo en la zaga del Dépor que, desde su explosión, ha disputado 28 partidos.

Mujaid Sadick, en un duelo en el Carlos Belmonte de Albacete. Imagen: Getty Images.

Le acompaña en el centro de la defensa el maño Enrique Clemente (1999), otro producto exitoso más de la cantera del Real Zaragoza. Víctor Fernández ha demostrado su confianza en él otorgándole 20 partidos a pesar de no contar con experiencia previa en Segunda, y no los ha desaprovechado. Es el perfecto caso de niño que lucha por debutar en el equipo de sus sueños. Vaya si lo ha conseguido. Se ha alzado como uno de los defensores jóvenes más prometedores del fútbol profesional, y lo ha hecho en un equipo con el objetivo de ascender. Luis de la Fuente, seleccionador sub-21, tampoco se ha mostrado impasible ante esto.

El lateral derecho es propiedad de Óscar Gil (1997), jugador del Elche y natural de la misma ciudad. Le avalan 34 titularidades en su curso de debut en el profesionalismo, con unas prestaciones realmente buenas. Los problemas físicos han sido la razón principal por la que no ha protagonizado aún más partidos, junto a la cantidad considerable de tarjetas (12) que ha visto durante el año. De todas maneras, Gil es uno de los responsables de la clasificación del Elche para la promoción de ascenso.

Bien es cierto que la posición natural del último miembro de la defensa es el costado derecho, también ha demostrado ser eficaz en el izquierdo. Álex Sola (1999), propiedad de la Real Sociedad, ha sido uno de los jugadores más importantes del Numancia durante este curso 19/20. Participante en 31 partidos, actualmente se encuentra convaleciente de una lesión de ligamento cruzado. Previo a ello demostró su valía en los dos costados, tanto en labores ofensivas como defensivas, mostrando unas condiciones físicas notables. Antes de la lesión opositaba seriamente a jugar en Primera División, fuera con la Real o con otro equipo, pero queda ver ahora cómo volverá de ella.


Centrocampistas


Aunque la medular de este once está formada por dos jugadores de carácter ofensivo, era obligado incluirles en el once de la manera que fuera. Ambos, del Real Sporting. El primero de ellos es Manu García (1998), fichaje más que ilusionante de aquel verano de 2019 que ha cumplido de sobra con las expectativas. Nunca había jugado en Segunda División, pero su bagaje en las máximas categorías de Países Bajos y Francia le ha servido para no amedrentarse ni un ápice ante este reto. Durante la temporada ha actuado regularmente como enganche e incluso como falso delantero, cosechando más de 3.000 minutos repartidos en 40 partidos. Además, ha aportado tres goles y ocho asistencias. En cada partido del Sporting, se veía a leguas que este chico era diferente.

Uno de sus compañeros es Pedro Díaz (1998), otro guaje de la cantera sportinguista. Anteriormente ya había participado de forma ocasional con el primer equipo, pero el curso 19/20 ha significado su inclusión definitiva en el mismo. Es una oportunidad que no ha desaprovechado. Sumó una cifra cercana a los 2.000 minutos, repartidos en 28 partidos. Miroslav Djukic ha tenido en alta estima a este centrocampista, protagonista de un crecimiento muy interesante.

Manu García, del Real Sporting. Imagen: Guille Gómez (@GuilleGL73).

En la banda izquierda encontramos al incombustible Víctor Mollejo (2001), un habitual en las inferiores de España que ha progresado muchísimo durante la temporada 19/20. El cedido al Deportivo por el Atlético de Madrid afrontaba su primera temporada completa en el fútbol profesional, pero cogió el toro por los cuernos a pesar de ello y de la mala temporada de los gallegos. Ha anotado seis goles y repartido cuatro asistencias a pesar de haber jugado buena parte de la segunda mitad de curso como carrilero izquierdo, posición totalmente nueva para él. A pesar de ello, su rendimiento ha sido excelso. Un jugador de enorme futuro que, por si fuera poco, también es un ejemplo de profesionalismo.

Por el costado derecho es necesario hacer una pequeña excepción de edad para hablar de Curro Sánchez (1996). El jugador de La Palma del Condado ha sido, sin lugar a dudas, el jugador más determinante del Numancia durante el curso. Máximo goleador con 13 dianas, el atacante se ha adaptado a la perfección a su primera aventura fuera del Sevilla.


Delanteros


La delantera de este XI no debería generar discusión alguna. Forman parte de ella dos de los jugadores más destacados de la categoría, que han tirado la puerta abajo a pesar de su edad y de su corta experiencia en el segundo eslabón del fútbol español.

El primero de ellos es el uruguayo Darwin Núñez (1999), una de las piezas más importantes del ambicioso proyecto de Turki Al-Sheikh. El charrúa aterrizó en Andalucía tras destacar en Peñarol, y su rendimiento ha rentabilizado de sobra esta apuesta. Le respaldan 16 goles en 30 partidos (uno cada 152 minutos). Muchos de ellos tras exhibiciones de potencia y garra, convirtiendo a defensores experimentados en comparsas. Estos números le han convertido en el máximo anotador del conjunto con más goles a favor de Segunda (62), superando los nueve que han logrado tanto Juan Muñoz como José Carlos Lazo. Darwin, por méritos propios, ya está haciéndose sitio en las convocatorias de la asboluta uruguaya.

Luis Javier Suárez. Imagen: Real Zaragoza.

Por importancia con respecto al equipo e impacto en la competición, el caso de Luis Javier Suárez (1997) es muy similar al anterior. El colombiano, propiedad del Watford inglés, ha aprovechado esta temporada de préstamo en el Real Zaragoza para dar un golpe en la mesa. Suárez ya había sido de lo más salvable del Nàstic 18/19 que descendió a Segunda B, pero su papel en este proyecto de ascenso ha superado las expectativas. Como si de su tocayo uruguayo se tratara, ha logrado 19 goles que han aupado al Real Zaragoza al tercer puesto de la clasificación regular.

Como consecuencia del aplazamiento del Deportivo-Fuenlabrada, el club maño ha visto cómo el Watford, cansado de esperar a la resolución de la competición, daba por finalizada la cesión de Suárez. Tal ha sido la importancia del jugador en los planes de Víctor Fernández que el Zaragoza ha iniciado una batalla legal por considerar la promoción de ascenso “adulterada”. En caso de disputarse sin incidentes, no podría contar con el atacante más letal de la categoría (obviando al superlativo Stuani).

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